Es una “automeris oberthuri”

Encuentran extraña oruga en un camping de Traslasierra

El curioso “bicho” apareció este viernes en cercanías a Nono y mide aproximadamente 10 centímetros. Especialista explicó que la oruga no implica riesgo alto.
sábado 27 de enero de 2018
Encuentran extraña oruga en un camping de Traslasierra
Encuentran extraña oruga en un camping de Traslasierra

Finalmente, la oruga hallada por una familia cordobesa en la localidad de Nono es una “automeris oberthuri”. La información fue confirmada a La Voz por Hernán Beccacece, biólogo especialista en lepidópteros de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

El especialista explicó que la oruga hallada en Traslasierra no implica riesgo alto. Simplemente da una sensación de ardor cuando entra en contacto con el cuerpo humano.

“Las orugas del grupo al que pertenece la automeris oberthuri tienen glándulas con toxinas asociadas a las espinas que presentan en su cuerpo. Al contacto con la piel, estas espinas se rompen y provocan la expulsión de la toxina en la piel. La sensación es como aceite hirviendo en la zona, de ahí el nombre común de bicho quemador”, detalló Beccacece.

El biólogo agregó que la oruga hallada por la familia no representa un riesgo importante para la salud humana. “La más peligrosa que se puede hallar en Argentina está en la provincia de Misiones, se llama lonomia obliqua. Esa especie produce hemorragias y debe ser tratada con suero antilonomico para contrarrestar los efectos”, concluyó.

TESTIMONIO

La familia que encontró el “extraño gusano” envió el video a La Voz de un extraño gusano hallado en el valle de Traslasierra. El curioso "bicho" apareció el viernes en cercanías a Nono y mide aproximadamente 10 centímetros. "Estábamos almorzando cuando me advierten que este gusano estaba cerca de mi pierna", dijo Natalí a La Voz, la turista que encontró al animal. "Lo atrapamos en un frasco por si alguien quiere analizarlo", agregó. 

Por los llamativos colores y su espalda llena de pinches, decidieron "googlearlo". El animal se asemejaba a una "taturana oblicua" que habita zonas tropicales de Brasil y de Iguazú y que tiene un veneno que puede ser mortal. Beccacece descartó que la oruga hallada en Traslasierra sea una “taturana oblicua”.