2026-09-07

De San Luis al Vaticano

La réplica del Cristo de la Quebrada que recibió el Papa fue realizada por presos de San Luis

La imagen que monseñor Gabriel Barba entregó a León XIV durante su audiencia privada en el Vaticano fue elaborada íntegramente en el Servicio Penitenciario Provincial. Un interno talló la madera y una mujer privada de su libertad realizó la pintura.

La réplica del Cristo de la Quebrada que llegó hasta las manos del papa León XIV tiene detrás una historia particular: fue realizada por dos personas privadas de su libertad en el sistema penitenciario de San Luis.

La imagen fue entregada por el obispo de la Diócesis de San Luis, monseñor Gabriel Barba, durante la audiencia privada que mantuvo con León XIV en la Biblioteca Privada del Palacio Apostólico del Vaticano.

La pieza fue confeccionada íntegramente dentro del Servicio Penitenciario Provincial. Un interno de la Unidad N°2 de hombres realizó la talla en madera del Cristo, mientras que una interna de la Unidad N°4 de Mujeres estuvo a cargo de pintarla.

HASTA EL VATICANO

Antes de viajar a Roma, Barba había visitado el Complejo Penitenciario N°1 y solicitado encontrarse con el interno responsable de la talla. Posteriormente, la obra fue completada con el trabajo de pintura realizado en la unidad de mujeres.

Durante la audiencia, el obispo explicó al Papa tanto el significado religioso del Cristo de la Quebrada para los puntanos como el origen de la pieza que estaba recibiendo.

"Tuve la oportunidad de regalarle una réplica del Cristo y le expliqué que representa el corazón del pueblo de San Luis", relató Barba. También le contó que la obra había sido realizada dentro de una unidad penitenciaria provincial.

Según el obispo, León XIV recibió con especial atención la historia de quienes habían trabajado en la imagen.

TRABAJO Y REINSERCIÓN

La directora general de los Complejos Penitenciarios de San Luis, Karina Mantelli, destacó el significado que tuvo para los internos que una pieza producida dentro del penal fuera entregada al pontífice.

Mantelli vinculó la experiencia con las actividades laborales y educativas destinadas a la reinserción de las personas privadas de su libertad y señaló que muchos internos encuentran en el trabajo y el estudio herramientas para preparar su regreso a la sociedad.

La réplica quedó así en el Vaticano después del encuentro entre Barba y León XIV, llevando consigo no solamente uno de los símbolos religiosos más arraigados de San Luis, sino también el trabajo de dos personas que cumplen condena en establecimientos penitenciarios de la provincia.

 
 
 
 
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