2026-06-28

Escapada de invierno

Bajo el Molino, el rincón de Nono ideal para disfrutar de una tarde entre río y sierras

A pocos kilómetros del centro de Nono, el balneario Bajo el Molino se presenta como una de las mejores opciones para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y paisajes únicos durante las tardes de invierno en el valle de Traslasierra.

Con la llegada del invierno, las tardes soleadas invitan a salir y disfrutar del aire libre. En ese contexto, el valle de Traslasierra ofrece una gran variedad de espacios naturales donde el río, las sierras y la calma se combinan para regalar momentos de descanso. Uno de esos lugares es el balneario Bajo el Molino, un sitio sencillo pero con todo lo necesario para desconectarse de la rutina.

Ubicado a unos cinco kilómetros del centro de Nono, el acceso se realiza por la Ruta Provincial Nº 14 en dirección sur. Tras dejar atrás el sector urbano, un camino de tierra señalizado conduce hasta este tradicional balneario asentado sobre el río de los Sauces.

El lugar se caracteriza por sus amplias playas de arena y un cauce de poca profundidad, ideal para recorrer caminando mientras el sonido del agua acompaña el paisaje. Los antiguos sauces brindan abundante sombra a lo largo de la costanera, mientras que los sectores de césped permiten instalar reposeras o simplemente extender una manta para disfrutar del entorno.

Frente al balneario se destaca el cerro Los Nonos, cuya particular silueta de dos cumbres redondeadas dio origen al nombre de la localidad. Más atrás, el imponente cordón de las Sierras Grandes completa una de las postales más atractivas de la región.

Quienes prefieren caminar pueden avanzar por la margen izquierda del río hasta un sector donde el paisaje se abre aún más, con extensos espacios verdes y una vista panorámica privilegiada de las sierras. También es posible llegar en vehículo hasta ese punto, una alternativa elegida por muchas familias y grupos de amigos que aprovechan las tardes invernales para compartir unos mates junto al río.

Además del descanso y la contemplación, el balneario ofrece espacio para distintas actividades recreativas. Mientras algunos niños juegan al fútbol, otros disfrutan del vóley o prueban suerte con la pesca, en un ambiente tranquilo y familiar.

Bajo el Molino se consolida así como una excelente propuesta para quienes visitan Traslasierra durante el invierno. La combinación de río, montañas, aire puro y el cálido sol de la tarde convierte a este rincón de Nono en un destino perfecto para una escapada en cualquier fin de semana. (La Nueva Mañana//Redacción)

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