2026-04-22

Economía

Más de la mitad de los chicos vive en la pobreza: alerta por desigualdad y privaciones estructurales

Un informe de la Universidad Católica Argentina advierte que, aunque hubo una mejora reciente, la pobreza infantil sigue en niveles críticos y consolida una tendencia de largo plazo.

La pobreza alcanzó al 53,6% de los niños y adolescentes en 2025, mientras que la indigencia llegó al 10,7%, según datos de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) elaborada por la Universidad Católica Argentina. Si bien los indicadores muestran una baja en los últimos dos años, el informe advierte que las privaciones persisten y que no debe confundirse esta mejora con una solución estructural.

La serie histórica revela una tendencia preocupante: en 2010, la pobreza infantil era del 45,2% y, tras algunas mejoras iniciales, inició un deterioro casi continuo que tuvo picos durante la pandemia (2020-2021) y un máximo en 2023, con 62,9%. Aunque los datos de 2024 y 2025 reflejan un alivio, los niveles actuales siguen muy por encima de los mejores registros de la década pasada.

En cuanto a la indigencia, el comportamiento es similar, aunque más volátil. Tras ubicarse en 11,4% en 2010 y bajar en los años siguientes, escaló hasta un máximo de 17,7% en 2024, para luego descender al 10,7% en 2025.

Inseguridad alimentaria y asistencia en niveles récord

Uno de los datos más sensibles es que el 28,8% de los chicos experimentó inseguridad alimentaria en 2025, y dentro de ese grupo, un 13,2% la padece en su forma más severa. Aunque representa una mejora respecto del año anterior, todavía no se alcanzan los niveles previos a 2017.

En paralelo, la asistencia alimentaria llegó al 64,8%, el valor más alto registrado. Este crecimiento se explica, en parte, por la expansión de comedores escolares y comunitarios y la implementación de políticas como la Tarjeta Alimentar.

Por su parte, las transferencias monetarias como la Asignación Universal por Hijo alcanzaron al 42,5% de los niños, aunque con una leve caída respecto de 2024. Desde la UCA advierten que estos programas llegan mayoritariamente a los sectores más vulnerables, pero no logran cubrir a toda la población en situación de pobreza.

Salud, vivienda y condiciones de vida

El informe también da cuenta de una crisis multidimensional. En 2025, el 19,8% de los niños y adolescentes dejó de asistir al médico o al odontólogo por problemas económicos, siendo la salud bucal la más postergada.

En materia habitacional, el 18,1% vive en viviendas precarias y el 20,9% en condiciones de hacinamiento. Además, el 42% reside en hogares sin acceso adecuado a servicios de saneamiento, lo que refleja déficits estructurales persistentes.

A esto se suma que el 37,5% enfrenta privaciones en vestimenta, con impactos no solo materiales sino también emocionales.

Un problema estructural

Para Ianina Tuñón, investigadora del Observatorio de la Deuda Social Argentina, las políticas actuales no fueron diseñadas para cubrir completamente los ingresos familiares, sino para equiparar las condiciones entre trabajadores formales e informales. En ese sentido, remarcó que la clave pasa por mejorar el empleo adulto.

El informe también señala un dato demográfico relevante: la caída de la natalidad. En 1991, el 56% de los hogares tenía niños; según el censo 2022, ese porcentaje bajó al 44%, con una tasa de fecundidad de 1,4 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo.

En este escenario, la mejora reciente en los indicadores aparece como un alivio parcial, pero no alcanza a revertir una problemática profunda que continúa afectando a millones de niños y adolescentes en la Argentina. (Fuente: Infobae//Redacción)

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