Pedido urgente al Ejecutivo
Rincón del Este: vecinos reclaman celeridad ante la consolidación de ocupaciones ilegales y actividades comerciales no autorizadas
A un mes de que el municipio se involucrara activamente en el conflicto de Rincón del Este (zona ex Oli Forestal, entre el Arco de Rincón y Los Nogales), los vecinos y propietarios damnificados advierten que el paso del tiempo solo ha servido para consolidar la irregularidad. Si bien la comunidad agradece la intervención iniciada hace 30 días, recalcan que la situación fue notificada a las autoridades municipales y la oficina de Asuntos Municipales del Gobierno de la Provincia de San Luis hace más de ocho meses, por lo que urge una resolución definitiva que evite mayores perjuicios.
OCUPACIÓN DE PROPIEDAD PRIVADA Y PRECARIEDAD
Según manifestaron los vecinos, los individuos denunciados se han instalado de forma permanente en calidad de ocupantes ilegales en terrenos baldíos que cuentan con titulares de dominio legítimos. Estos propietarios ya han radicado las denuncias correspondientes ante la justicia. La preocupación aumenta al observar que los ocupantes viven en condiciones de extrema precariedad, mientras continúan avanzando sobre tierras privadas ajenas.
INCUMPLIMIENTO DE LA NORMATIVA R3 Y COMPETENCIA DESLEAL
Uno de los núcleos del reclamo radica en la necesidad de que el Municipio haga valer sus propias ordenanzas. El barrio está catalogado como Zona R3 (Residencial), lo cual prohíbe actividades de explotación comercial como las cabalgatas. Sin embargo, los ocupantes realizan esta actividad hace más de dos años y medio de forma diaria y sostenida.
Falta de seguros y habilitación: Operan sin ningún tipo de resguardo para los turistas ni permisos municipales.
Desigualdad comercial: Esta situación genera una clara competencia desleal frente a los prestadores turísticos de la Villa de Merlo que trabajan bajo la ley, pagando sus habilitaciones y seguros de responsabilidad civil.
Los vecinos imploran celeridad y que se aplique la misma firmeza normativa que el municipio exige al resto de los ciudadanos y comerciantes.