Efeméride
16 de marzo: Día del Cura Brochero, un santo que marcó la historia de Argentina
Nacido en el paraje Carreta Quemada, en el norte de Córdoba, en 1840, el Cura Brochero se ordenó sacerdote a los 26 años y, a lo largo de su vida, recorrió a caballo los rincones más remotos de la región de Traslasierra para llevar la fe y la ayuda espiritual a los más desposeídos. Su labor incluyó la construcción de iglesias, escuelas y caminos, siempre buscando mejorar las condiciones de vida de la población rural.
Una de las gestas más recordadas del Cura Brochero fue su asistencia durante la epidemia de cólera en 1867, donde arriesgó su vida para ayudar a los enfermos y moribundos. Este acto de valentía y dedicación le valió el cariño y respeto de los habitantes de la región, que lo consideraban un verdadero pastor.
El Cura Brochero falleció el 26 de enero de 1914 en Villa del Tránsito, lugar que más tarde llevaría su nombre en su honor. En 2004, el Papa Juan Pablo II lo declaró venerable y, en 2016, el Papa Francisco lo canonizó, convirtiéndolo en el primer santo nacido y fallecido en Argentina. Hoy, su legado sigue vivo y es recordado por miles de devotos que, como cada año, participan en la peregrinación a Villa Cura Brochero, en Córdoba, para rendirle homenaje.
Además de su ejemplo de fe, el Cura Brochero es reconocido por su dedicación a los más vulnerables y por su vida entregada a la causa del Evangelio. Hoy, en su día, la Iglesia Católica invita a rezar una oración en su honor:
Señor, de quien procede todo don perfecto: Tú dispusiste que San José Gabriel del Rosario fuese Pastor y guía de una porción de tu Iglesia, y lo esclareciste por su celo misionero, su predicación evangélica y una vida pobre y entregada: te suplicamos que por su intercesión alcancemos la gracia que humildemente te pedimos...
El Día del Cura Brochero es una fecha para recordar a un hombre cuya vida de sacrificio, trabajo y dedicación al prójimo sigue inspirando a generaciones. En su honor, cada 16 de marzo, miles de personas se unen en oración y peregrinaciones, reconociendo su figura como un verdadero modelo de santidad y servicio.