Dolor en su despedida
Los restos de Nelson Ariel Romero, asesinado en Santa Cruz, serán inhumados en el cementerio de Villa de Merlo
Río Gallegos sigue sumida en el dolor y la indignación tras el asesinato del empresario Nelson Ariel Romero, de 56 años, cuyo cuerpo fue encontrado semi enterrado en un descampado a las afueras de la capital santacruceña. Romero, quien había estado involucrado en política (fue concejal en su ciudad natal entre 1995 y 1999) y era dueño de la empresa de seguridad “Romero Sistemas“, fue brutalmente asesinado por José Cabrera, un suboficial del Ejército Argentino que ahora se encuentra detenido en la Comisaría Primera.
Este domingo, tras una semana de profunda angustia, familiares y amigos de Romero dieron el último adiós al empresario en la cochería Rams de Río Gallegos. El velatorio comenzó esta mañana cerca de las 8 de la mañana y continuó hasta horas del mediodía. En las inmediaciones de la sala velatoria se pudieron ver los vehículos de la empresa de seguridad y a un grupo importante de allegados que se acercaron a despedir al empresario.
Según informó La Opinión Austral, los restos del empresario asesinado no descansarán en la capital santacruceña, sino que serán trasladados hasta Villa de Merlo. En esa ciudad, instituciones y amigos manifestaron su pesar en redes sociales por el deceso de Romero.
El viernes por la noche, tras tres días de intensa búsqueda, los restos de Romero fueron hallados en un terreno sin lotear, cerca de las calles 38 y 63, en la periferia de Río Gallegos. El cuerpo estaba semi enterrado, con solo el rostro visible. Los primeros indicios señalaban que había sido ejecutado con un disparo en la cabeza, lo cual fue confirmado posteriormente por la autopsia, que determinó que la causa de la muerte fue una “hemorragia intracerebral por proyectil de arma de fuego”.
A pesar de la confesión del suboficial Cabrera, el Juzgado de Instrucción N°2, a cargo de Fernando Zanetta, ha ordenado nuevas medidas para esclarecer completamente las circunstancias del crimen. Durante el fin de semana, una comisión de la División de Investigaciones (DDI) y Criminalística allanó la vivienda de Cabrera en busca de evidencias adicionales. Las pruebas realizadas con luminol revelaron rastros de sangre en la bacha de la cocina, el lavarropas y en una campera negra, evidencias que el sospechoso habría intentado ocultar. (la opinión austral – redacción)