Fauna bajo amenaza

Entre el riesgo ambiental, el negocio millonario y el avance imparable de los animales exóticos en Traslasierra

Se estima que hay unos 600 mil ejemplares de jabalíes y ciervos en la región, que impactan en la biodiversidad local y en las producciones rurales. En paralelo, crece el turismo de caza en cotos exclusivos, con paquetes que superan los 8 mil dólares.
sábado 31 de mayo de 2025
La reciente decisión del gobierno de Córdoba de autorizar la caza deportiva generó un debate sobre el equilibrio entre la conservación del medio ambiente y el desarrollo económico.
La reciente decisión del gobierno de Córdoba de autorizar la caza deportiva generó un debate sobre el equilibrio entre la conservación del medio ambiente y el desarrollo económico.

La reciente decisión del Gobierno de Córdoba de autorizar la caza deportiva de jabalíes y ciervos a partir del 17 de junio volvió a encender la polémica sobre el equilibrio entre conservación ambiental y desarrollo económico. La medida, que busca controlar la proliferación de especies exóticas invasoras, se da en un contexto donde se estima que hay más de 600 mil ejemplares sólo en zonas como Pampa de Achala y Traslasierra, con un fuerte impacto en la fauna y flora autóctonas.

“Son especies que no tienen depredadores naturales en nuestro país, lo que ha generado una reproducción descontrolada. Al no haber un oso o un lobo, como ocurre en sus lugares de origen, se multiplican sin freno y arrasan con los cultivos, desplazan a las especies nativas y destruyen su hábitat”, explicó Miguel Magnasco, subsecretario de Biodiversidad de la Provincia de Córdoba.

El caso más alarmante es el de Ansenuza (Departamento San Justo), al noreste de Córdoba, donde se ha documentado que los jabalíes comen los huevos de flamencos, una especie emblemática del humedal.

El origen del problema se remonta al siglo pasado. “Tanto los ciervos como los jabalíes ingresaron al país a comienzos del siglo XX, traídos por el coto de caza de Pedro Luro en La Pampa. Con el tiempo, algunos ejemplares se escaparon y comenzaron a poblar distintas regiones, entre ellas Córdoba”, explicó Gabriel Orso, de la Fundación Mil Aves. “Luego la provincia también impulsó sus propios cotos, y nuevamente hubo escapes. Hoy estamos frente a un grado de invasión considerable”.

El negocio de la caza: entre el control y el lujo

Paralelamente, crece el negocio del turismo cinegético en Córdoba. En la provincia funcionan actualmente tres cotos habilitados para la caza mayor: en San Agustín y Yacanto (departamento Calamuchita), y en Villa Huidobro (departamento General Roca).

Los paquetes turísticos, dirigidos principalmente a extranjeros, oscilan entre los 4 mil y 5 mil dólares por persona, e incluyen alojamiento, guía y logística durante cuatro o cinco noches. Además, se paga por cada animal abatido: el precio por la cabeza del trofeo puede llegar a los 8 mil dólares, dependiendo del tamaño.

Los cazadores provienen de países como Estados Unidos, España, Inglaterra, Francia y Alemania. Pueden traer sus propias armas o alquilarlas en los cotos, donde se utilizan mayormente escopetas y fusiles. Las licencias se tramitan a través de la plataforma CIDI, aunque muchas veces los paquetes incluyen la gestión de permisos.

Este turismo exclusivo, que se presenta como una herramienta de control poblacional, también genera controversia. Mientras algunos sectores lo defienden como una medida necesaria y regulada, organizaciones ambientalistas advierten que el modelo de caza en cotos contribuyó a la expansión inicial de estas especies y que no resuelve el problema de fondo.

(Fuente: El Doce TV//Redacción)

 

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