Prevención
San Luis avanza con un plan integral para prevenir incendios forestales
La Provincia avanzó en la definición del Plan de Prevención de Incendios Forestales (PPIF), una propuesta integral que busca intervenir sobre las condiciones que favorecen los incendios antes de que ocurran y mejorar la preparación de las comunidades, productores, municipios y organismos de respuesta.
El plan contempla una inversión estimada de USD 1.000.034 durante el primer año y abarca unas 100 mil hectáreas de bosque nativo en el oeste de las Sierras Centrales, incluyendo alrededor de 20 mil hectáreas correspondientes a zonas de interfase urbano-forestal.
El proyecto fue presentado durante una reunión de trabajo realizada en Casa de Gobierno, de la que participaron autoridades provinciales, integrantes del equipo técnico de la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC) y otros organismos vinculados a la iniciativa.
El financiamiento proviene del Fondo Verde para el Clima, en el marco de la implementación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y del Mecanismo de Pagos por Resultados de REDD+ correspondiente al período 2014-2016.
La próxima instancia será la aprobación por parte de la FAO para luego presentar el proyecto ante Nación. Desde la Provincia estimaron que las primeras inversiones podrían comenzar a llegar antes de fin de año.
Un territorio marcado por los incendios
El diagnóstico realizado para elaborar el plan determinó que el 75% del territorio analizado registró incendios durante los últimos 25 años.
El área también tiene importancia estratégica para los recursos hídricos, ya que contribuye a la protección de tres de las cinco cuencas de las Sierras de San Luis: Llanura Norte, Vilance y Bebedero.
La propuesta busca reducir la cantidad de combustible disponible en el territorio, mejorar el monitoreo y la alerta temprana y fortalecer las capacidades de prevención y respuesta.
La directora General de Ambiente, Giuliana Torti, explicó que el proyecto lleva más de un año de trabajo y que durante su formulación se incorporaron aportes de vecinos de distintas localidades, desde La Punta hasta Quines.
La UNLC, parte del equipo técnico
La Universidad Nacional de los Comechingones tuvo participación en la formulación del plan. El coordinador del Equipo Técnico de la UNLC, Franco Todone, destacó especialmente el componente participativo y el rol de la capacitación.
Uno de los programas previstos contempla la formación de 400 docentes de 45 escuelas primarias y secundarias, además de personal de Bomberos Voluntarios.
La propuesta incluye un curso de 200 horas teórico-prácticas, con diez encuentros presenciales en territorio.
También se desarrollarán capacitaciones sobre manejo preventivo del bosque nativo destinadas a responsables técnicos de planes de bosques, productores, prestadores de servicios forestales, bomberos voluntarios y personal del Ministerio de Seguridad.
Otro eje estará enfocado en las áreas de interfase urbano-forestal, con formación para personal municipal, asociaciones vecinales, loteos, bomberos, Vialidad y organismos de seguridad.
A esto se sumará la producción de contenidos audiovisuales para televisión, radio, plataformas digitales y redes sociales, destinados a promover prácticas seguras y un uso responsable del fuego.
Agua, cortafuegos y monitoreo
Entre las acciones previstas se encuentra una faja cortafuego de seis kilómetros en Luján, vinculada a un reservorio de agua y destinada a beneficiar tanto a productores rurales como a cuarteles de Bomberos Voluntarios.
En Santa Catalina se instalará un tanque de 125 mil litros para abastecimiento de los equipos de combate.
Mientras que en la zona de Villa de la Quebrada y Suyuque se construirá un hidrante sobre la Autopista 25 de Mayo, destinado a una zona de interfase urbano-forestal donde se encuentran unas 450 viviendas.
El plan también contempla la instalación de nuevos puntos estratégicos de abastecimiento de agua, sistemas de alerta temprana y tecnologías aplicadas a la prevención.
En Quines funcionará un centro regional de chipeado de residuos forestales y se colocarán 50 carteles de prevención.
Además, se implementará el Índice de Peligro de Incendios Forestales, una herramienta destinada a anticipar situaciones de mayor riesgo.
Manejo del bosque y trabajo en las comunidades
El PPIF propone experiencias piloto de manejo sostenible del bosque nativo en Nogolí y Villa de la Quebrada, donde se prevén prácticas como rolados selectivos, quemas prescriptas, raleos y podas.
También se conformará una mesa de articulación interinstitucional para trabajar sobre el mantenimiento de banquinas y tendidos eléctricos estratégicos y se elaborarán manuales técnicos para la gestión del fuego en áreas naturales protegidas.
El plan fue estructurado en cinco productos. Los tres primeros ya fueron presentados y aprobados, mientras que el cuarto corresponde al Plan de Gestión Ambiental y Social, que se encuentra en proceso de aprobación.
El quinto producto comprende el plan de inversiones y el informe técnico final de cierre, que se completará con la implementación de las distintas acciones previstas.
La iniciativa apunta así a cambiar el enfoque frente a los incendios forestales: no limitar la intervención a la emergencia, sino anticiparse al fuego mediante prevención, manejo del territorio, capacitación, infraestructura y participación comunitaria.