Clima
La OMM advierte que El Niño será extremadamente fuerte y podría impactar en la Argentina hasta febrero de 2027
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que el actual fenómeno de El Niño se encuentra claramente establecido y continuará intensificándose durante los próximos meses, con perspectivas de convertirse en un episodio extremadamente fuerte.
Según las proyecciones difundidas por el organismo meteorológico de las Naciones Unidas, el fenómeno alcanzaría su punto máximo hacia finales de este año y sus efectos podrían mantenerse, al menos, hasta febrero de 2027.
“El Niño está claramente establecido y se intensificará hasta convertirse en un fenómeno muy fuerte en los próximos meses, con grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura, y los riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo”, señaló la OMM.
La secretaria general del organismo, la argentina Celeste Saulo, advirtió además que el actual episodio podría ubicarse entre los más intensos registrados desde que comenzaron las mediciones sistemáticas hace aproximadamente cuatro décadas.
Temperaturas y fenómenos extremos
Aunque El Niño no es causado por el cambio climático, los especialistas advierten que puede contribuir a elevar las temperaturas globales e intensificar determinados fenómenos meteorológicos extremos.
La OMM indicó que existe una probabilidad cercana al 100% de que el episodio continúe hasta febrero de 2027.
Para el período comprendido entre septiembre y noviembre de 2026, los pronósticos anticipan una mayor probabilidad de temperaturas superiores a los valores normales en gran parte de las áreas terrestres del planeta.
A este escenario se suma la persistencia de temperaturas elevadas en sectores del océano Atlántico tropical, una situación que podría modificar o potenciar los efectos habituales de El Niño en diferentes regiones.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, también expresó su preocupación por la evolución del fenómeno y por el escenario de calentamiento de los océanos y aumento de los eventos climáticos extremos.
¿Qué puede pasar en la Argentina?
En la Argentina, los efectos de El Niño no son uniformes y pueden variar considerablemente según la región.
De acuerdo con los análisis difundidos por especialistas meteorológicos, el fenómeno ya está generando impactos diferenciados. En el Litoral, la Cuenca del Plata y buena parte del centro del país, existe una tendencia a un aumento de las precipitaciones, lo que puede elevar el riesgo de crecidas e inundaciones.
En la región de Cuyo, en cambio, las lluvias asociadas al fenómeno podrían contribuir a aliviar parcialmente las condiciones de sequía que afectan desde hace años a distintos sectores.
Ante este escenario, el Gobierno nacional puso en marcha una estrategia de coordinación para anticiparse a posibles emergencias. La Agencia Federal de Emergencia (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad, comenzó a trabajar junto a las provincias en la preparación frente a eventuales tormentas y fenómenos extremos.
Como parte de esta estrategia fue presentado el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, orientado a fortalecer la prevención y la respuesta ante situaciones meteorológicas severas, especialmente en las provincias vinculadas a la Cuenca del Plata.
El sistema prevé una respuesta escalonada según la gravedad de cada situación: los municipios actuarán inicialmente ante emergencias de menor magnitud, mientras que los episodios más graves podrán requerir la intervención coordinada de las provincias y del Estado nacional.
La evolución del fenómeno será seguida y actualizada periódicamente a través de los organismos meteorológicos y los sistemas nacionales de monitoreo de emergencias.
Una situación para seguir de cerca
La confirmación de un El Niño muy fuerte vuelve a poner en el centro de la escena la necesidad de planificación y prevención frente a un escenario que podría traer consecuencias diferentes según cada región del país.
Para zonas como San Luis y el centro de la Argentina, el seguimiento de los pronósticos y de las condiciones climáticas será clave durante los próximos meses, especialmente ante la posibilidad de precipitaciones intensas y otros eventos asociados a la variabilidad climática.
(Fuente: La Nación//Redacción)