Fallo inédito
Usó a su hijo para dañar a su ex pareja: la Justicia lo condenó y deberá pagar $10 millones
“Usó a su hijo para seguir dañándola.” Con esa conclusión, la Justicia de San Luis reconoció una forma de violencia poco conocida pero profundamente dañina: cuando una persona utiliza a un hijo o hija para lastimar a su ex pareja.
El fallo fue dictado por el Juzgado de Familia N° 2 de la Tercera Circunscripción Judicial y estableció que un hombre ejerció violencia psicológica contra una mujer mediante su hijo de seis años. Como sanción, deberá pagar 10 millones de pesos a la víctima y realizar una capacitación obligatoria en violencia de género.
QUÉ SIGNIFICA ESTE TIPO DE VIOLENCIA
Aunque en el ámbito judicial se la denomina “violencia vicaria”, en términos simples se trata de una situación en la que una persona usa a un hijo como medio para seguir dañando emocionalmente a su ex pareja. No es una agresión directa, pero sí tiene consecuencias profundas.
En este caso, el juez entendió que el niño fue colocado en el medio del conflicto y utilizado como herramienta de control y presión, lo que afectó tanto a la madre como al propio menor.
CÓMO LLEGÓ LA JUSTICIA A ESA CONCLUSIÓN
La causa comenzó en diciembre de 2024 con denuncias por situaciones de violencia en la pareja. A partir de ahí, el juzgado dispuso medidas de protección, como restricciones de acercamiento y contacto.
Con el paso del tiempo, aparecieron nuevos elementos vinculados al hijo de la pareja. Informes de equipos interdisciplinarios y evaluaciones de riesgo permitieron advertir que la violencia no había cesado, sino que se había transformado. El juez concluyó que el daño ya no se ejercía solo de forma directa, sino a través del vínculo con el niño.
El Juez Orozco realizó un análisis integral de las constancias y pruebas incorporadas durante el proceso: “la conducta desplegada por el progenitor configuró un supuesto de violencia psicológica indirecta, denominado por la doctrina como violencia vicaria, al utilizar directamente a su propio hijo como instrumento para materializarla”.
EL ROL DEL NIÑO EN EL CONFLICTO
Uno de los puntos centrales del fallo es que el menor también fue considerado víctima. Según los informes técnicos, existía un riesgo de que continuaran las situaciones de violencia, tanto hacia la madre como hacia el niño, por su exposición permanente al conflicto.
Por eso, además de la multa, la Justicia dispuso medidas específicas para protegerlo y evaluar cómo será, en adelante, el vínculo con su padre.
UN FALLO QUE MARCA UN ANTES Y UN DESPUÉS
El caso no solo tuvo consecuencias económicas y legales para el responsable. También deja un mensaje claro: la violencia no siempre es visible ni directa. A veces se ejerce de manera más silenciosa, utilizando a terceros, incluso a los propios hijos. Y en esos casos, la Justicia también puede intervenir.