Vacaciones de invierno
“Vamos a cerrar julio en 45%”: Santiago Trobo advirtió sobre baja ocupación y reconversión del turismo en Merlo
Números y más números. El exsecretario de Turismo de Villa de Merlo, Santiago Trobo, trazó un diagnóstico crítico sobre la temporada de invierno y puso cifras concretas sobre la mesa: la ocupación rondará el 45% en julio y, “con suerte”, podría acercarse al 50%.
“El promedio de las vacaciones que coincidían con Buenos Aires íbamos a rondar entre el 50% y el 55%, y es un poco en el número que andamos. Vamos a terminar promediando el mes en un 45%, con mucha suerte y mucho viento a favor del 50%”, afirmó en declaraciones a sanluisopina.
POR DEBAJO DE LO ESPERADO
El dato marca un escenario lejos de los niveles históricos de temporadas invernales, donde la ocupación solía ubicarse bastante por encima de esos porcentajes. Para Trobo, el problema no se explica solo por el contexto económico nacional:
“Esto no es solamente por un contexto complejo donde el dinero falta”, sostuvo.
SOBREOFERTA Y CAMBIO DE ESCENARIO
Uno de los puntos centrales de su análisis es la sobreoferta de plazas en Merlo. Según explicó, el crecimiento de camas disponibles en los últimos años generó un desequilibrio que hoy impacta directamente en los niveles de ocupación.
A ese fenómeno se suma un proceso de reconversión del sector turístico, con ejemplos concretos:
- hoteles que cambiaron de rubro
- complejos de cabañas transformados en alquileres permanentes
- unidades que pasaron a alquiler temporario individual
Entre los casos mencionó el del Hotel Casa Blanca, que dejó de operar como alojamiento turístico para convertirse en un geriátrico de alta gama.
IMPACTO EN EL MERCADO
Trobo señaló que estos cambios también tuvieron efectos en otros sectores, como el inmobiliario.
“Los precios de alquileres permanentes han descendido porque había muchísima demanda y poca oferta. Ahora hay oferta y el mercado se equilibró”, explicó.
AUTOCRÍTICA DEL SECTOR
En uno de los tramos más contundentes de su análisis, el exfuncionario incluyó una autocrítica: “Esto, lamentablemente, y también me tengo que hacer cargo, no hemos sabido madurar al son del cambio turístico del mercado”, afirmó.
En ese sentido, planteó que Merlo no logró adaptarse a tiempo a las nuevas dinámicas del turismo, especialmente del mercado nacional, que sigue siendo el principal motor del destino.
UN CAMBIO QUE YA ESTÁ EN MARCHA
El diagnóstico deja en evidencia un escenario en transformación, donde el desafío no es solo atraer visitantes, sino redefinir el modelo turístico frente a un contexto económico más restrictivo y a un visitante con hábitos distintos.
Con números que marcan una temporada moderada y señales de reconversión en marcha, el turismo en Merlo atraviesa una etapa de ajuste que combina menor demanda, mayor oferta y la necesidad de adaptarse a un nuevo escenario.