2026-05-14

Armado 2027

En el oficialismo local se empiezan a mover nombres para la sucesión de Álvarez Pinto

Mientras Claudio Poggi redefine su gabinete y fortalece el rol provincial de Juan Álvarez Pinto, en el oficialismo local comienzan a mencionarse en reserva posibles candidatos para disputar la intendencia de Villa de Merlo. Sergio Guardia y Francisco Oviedo los nombres del oficialismo. Las elecciones provinciales serían "en abril o mayo" del 2027-

En Villa de Merlo, la política ya empezó a mirar el 2027. Y dentro del oficialismo local comenzaron a aparecer, en voz baja, algunos nombres que podrían disputar la sucesión del actual intendente en uso de licencia, Juan Álvarez Pinto. La discusión todavía no es pública. Mucho menos formal. Pero existe.

Y aparece atravesada por un dato central: todo indica que Claudio Poggi pretende sostener a Álvarez Pinto dentro del gabinete provincial y consolidarlo como una de las figuras de confianza de su administración.

LOS NOMBRES

Dentro de ese escenario, según pudo reconstruir Infomerlo a partir de distintas fuentes políticas, dos dirigentes empiezan a mencionarse silenciosamente como posibles candidatos del oficialismo local para la intendencia.

Uno de ellos es Sergio Guardia. Actual senador provincial, Guardia ya fue dos veces intendente de Villa de Merlo entre 2003 y 2011 y mantiene estructura política, conocimiento territorial y vínculos históricos dentro de distintos sectores del radicalismo y del oficialismo provincial.

Su recorrido político tiene además una particularidad: transitó distintas etapas partidarias. Militó en la UCR, atravesó períodos de cercanía con sectores kirchneristas y hoy forma parte de Avanzar San Luis, el espacio político del gobernador Poggi.

El otro nombre que comienza a sonar es el de Francisco Oviedo. Actual secretario de Gobierno y Deportes del municipio, Oviedo mantiene un perfil mucho más bajo y una construcción silenciosa dentro del esquema municipal. Dentro del oficialismo algunos lo describen como un dirigente de extrema confianza del actual núcleo de gestión.

No se trata todavía de candidaturas lanzadas. Ni siquiera insinuadas públicamente. Pero ambos nombres empiezan a aparecer en conversaciones políticas, sobremesas partidarias y análisis internos del oficialismo.

EL FACTOR POGGI

El escenario político local quedó inevitablemente atado a la reestructuración que impulsa Claudio Poggi en el gabinete provincial. Tras pedir la renuncia de todos los funcionarios políticos y avanzar en una reducción de ministerios y secretarías, el gobernador parece decidido a fortalecer algunas áreas estratégicas de gestión. Y entre ellas aparece Turismo y Cultura.

En ese contexto, todo indica que Álvarez Pinto seguiría al frente del ministerio y que incluso absorbería parte de las competencias vinculadas a Ambiente tras la desaparición de esa secretaría de Estado.

La lectura política es clara: Poggi considera que el dirigente merlino adquirió experiencia dentro del gabinete provincial y pretende sostenerlo allí en una etapa de fuerte reconfiguración administrativa y política.

Ese movimiento aleja —al menos en lo inmediato— la posibilidad de un regreso de Álvarez Pinto a la intendencia de Merlo luego de haber pedido licencia para asumir funciones provinciales.

TENSIÓN RADICAL

Pero el proceso no ocurre sin ruido interno. La continuidad de Álvarez Pinto en el gabinete provincial también comenzó a generar tensiones dentro de la Unión Cívica Radical, partido que hoy preside en San Luis.

En las últimas semanas aparecieron cuestionamientos de sectores internos que discuten tanto su conducción partidaria como la acumulación de responsabilidades políticas y ejecutivas.

La crítica más visible fue la del ex diputado nacional y ex rector de la Universidad Nacional de San Luis, José Luis Riccardo, quien directamente pidió su renuncia a la presidencia de la UCR.

EL DATO POLÍTICO TIENE PESO PROPIO.

Riccardo y Álvarez Pinto compartieron durante años campañas, acuerdos y construcciones comunes dentro del radicalismo provincial. Hoy aparecen claramente distanciados. Y detrás de esa disputa comienza a percibirse algo más profundo: una pelea interna por el control futuro del radicalismo puntano.

FUTURO ABIERTO

Mientras tanto, el destino político de Álvarez Pinto también empieza a proyectarse más allá de Merlo. Sin posibilidad de reelección municipal luego de dos mandatos consecutivos, dentro del oficialismo algunos ya observan otro horizonte posible: una candidatura nacional en 2027.

Ese año San Luis renovará diputados nacionales y distintas fuentes coinciden en que ese podría transformarse en uno de los objetivos políticos personales del actual ministro. Por ahora, nadie habla demasiado en público. Pero el tablero empezó a moverse.

 

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