Polémica y debate
El futuro urbano de Merlo se debate con un diagnóstico hecho por cordobeses
Con tonada cordobesa. El próximo 27 de febrero se realizará una audiencia pública convocada por el Concejo Deliberante de Villa de Merlo para debatir el plan de ordenamiento territorial y el nuevo código urbano con horizonte 2050, un instrumento clave para definir cómo crecerá la ciudad en las próximas décadas.
Sin embargo, antes incluso del debate ciudadano, surgió un punto que ya genera discusión: el diagnóstico territorial que sirve de base para el proyecto fue elaborado por un equipo de profesionales de Córdoba, sin participación directa de especialistas merlinos ni sanluiseños.
La situación aparece como una paradoja política y cultural. El actual gobierno municipal ha puesto en primer plano la defensa de la identidad merlina como eje discursivo y de gestión, pero en uno de los temas más sensibles —el uso del suelo, la planificación urbana y el crecimiento demográfico— decidió recurrir a un diagnóstico externo.
Esto no implica cuestionar la formación ni la capacidad técnica del equipo cordobés, pero sí abre interrogantes sobre la ausencia de actores locales en un proceso de tanta trascendencia.
CAPITAL ACADÉMICO Y PROFESIONAL LOCAL
Merlo cuenta con instituciones y profesionales que trabajan específicamente estas problemáticas. Entre ellas, la Facultad de Turismo y Urbanismo, la Universidad Nacional de los Comechingones, el Colegio de Arquitectos y el Colegio de Ingenieros. Además, de especialistas independientes, exfuncionarios municipales y exconcejales con experiencia directa en planificación urbana.
Muchos de ellos han seguido durante décadas el crecimiento sostenido de la ciudad y sus tensiones ambientales, sociales y de infraestructura.
UN CRECIMIENTO URBANO ACELERADO
En los últimos 25 años Villa de Merlo construyó aproximadamente 1.400.000 metros cuadrados, un dato que refleja la magnitud del proceso expansivo bajo la legislación vigente.
Ese crecimiento demográfico y edilicio, uno de los más intensos de la región, es justamente lo que vuelve estratégico el nuevo ordenamiento territorial: definirá densidades, zonas urbanizables, preservación ambiental, infraestructura y perfil productivo.
Según quienes ya accedieron a los expedientes, el diagnóstico preliminar identifica sectores con potenciales “zonas de privilegio”, aspecto que seguramente concentrará parte del debate público.
AUDIENCIA CLAVE PARA EL MERLO FUTURO
La audiencia pública será la primera instancia institucional abierta para discutir el contenido del plan y del nuevo código urbano. Allí se espera la participación de vecinos, instituciones, profesionales y actores económicos.
Más allá de la discusión técnica, el debate también parece girar en torno a una pregunta política de fondo: ¿Quién define el futuro territorial de Merlo: sus propios actores locales o equipos externos convocados para esa tarea?
El interrogante queda planteado en un momento decisivo para una ciudad que, desde hace décadas, crece entre la atracción turística, la migración interna y la necesidad de preservar su identidad ambiental y cultural.