2025-10-27

Escenario político provincial

San Luis ratificó su respaldo a La Libertad Avanza y Poggi volvió a acertar su lectura política

Con más del 50% de los votos, La Libertad Avanza se impuso con amplitud en la provincia y logró que por primera vez un dirigente de Villa de Merlo llegue al Congreso Nacional. El gobernador Poggi anticipó el resultado y el PJ, encabezado por Gato Fernández, volvió a mostrar su desgaste estructural y su desconexión con los nuevos tiempos políticos.

El domingo 26 de octubre confirmó una tendencia que venía gestándose en silencio. La Libertad Avanza ganó con comodidad en San Luis sin una campaña intensa ni una gran exposición pública de sus candidatos. La marca libertaria alcanzó por sí sola para que Mónica Becerra y Carlos Almena —oriundo de Merlo y ex concejal del PRO— se consagraran diputados nacionales.

Por primera vez, Villa de Merlo tendrá representación directa en el Congreso, un dato que marca un antes y un después para la política local. El espacio libertario se impuso con claridad en los grandes centros urbanos, San Luis y Villa Mercedes, y también en varios departamentos del interior, como Chacabuco, Pringles y Junín. Esa performance le permitió superar el 50 % de los votos provinciales, incluso sin triunfar en la totalidad de los departamentos.

POGGI, EL ESTRATEGA SILENCIOSO

Uno de los grandes protagonistas de la jornada fue el gobernador Claudio Poggi, quien demostró una vez más su capacidad para leer el clima político. A una semana de la elección, anunció públicamente su voto por Mónica Becerra, aclarando que lo hacía “como ciudadano”, pero sus palabras tuvieron un impacto institucional y político evidente.

Con esa jugada, Poggi marcó el rumbo de parte del electorado provincial que lo acompañó en 2023 y, a la vez, se apropió simbólicamente del triunfo libertario. Ya había mostrado su olfato al decidir que su frente, Ahora San Luis, no presentara lista para legisladores nacionales, obligando a sus socios —radicales y aliados— a quedar fuera de competencia.

El resultado lo dejó bien posicionado frente al nuevo escenario político: tendrá un vínculo directo con los diputados electos, con los que comparte afinidades en materia económica y de gestión.

EL PERONISMO Y SU LABERINTO

Del otro lado, el peronismo puntano volvió a mostrar su crisis estructural. Encabezado por Fernando “Gato” Fernández, ex intendente de Tilisarao y candidato derrotado en 2023, el PJ no logró recomponer fuerzas ni reinventar su manera de hacer política.

Fernández lo había anticipado: “no voy a cambiar mi forma de hacer política”. Esa lealtad a un estilo tradicional —basado en el aparato territorial y la boleta en mano— quedó desfasada en tiempos de boleta única de papel y campañas digitales. El partido padeció lo mismo que desde hace dos años: internas, desconfianza entre dirigentes y falta de lectura del nuevo sujeto social.

El resultado fue una derrota amplia: Fernández perdió en los grandes centros urbanos y, aunque ganó en cuatro departamentos y quedó cerca en otros dos, la diferencia global fue abrumadora. En Merlo, por ejemplo, la distancia con La Libertad Avanza fue de más de 20 puntos y a nivel provincial 18 puntos.

UN PARTIDO SIN ACTUALIZACIÓN

El peronismo, sin el control del Estado ni el reflejo para reinventarse, se mostró atrapado en sus propias estructuras. La ausencia de una democratización interna real —que permita elegir dirigentes y candidaturas con participación amplia— limita cualquier intento de renovación.

Para Fernández, el desafío no será solo ejercer un rol legislativo eficaz, sino también impulsar un proceso de recambio auténtico dentro del PJ. Si el partido no logra abrirse a nuevas generaciones y modos de comunicación política, difícilmente pueda recuperar terreno. 

A eso se suma el desgaste del kirchnerismo, que sigue jugando en soledad, priorizando su identidad ideológica por sobre la posibilidad de construir mayorías. “Hay dirigentes que prefieren perder antes que mezclarse”, se escucha en voz baja entre los propios militantes.

EL VOTO DEL MIEDO Y EL NUEVO ESCENARIO

La elección también estuvo atravesada por una ola violeta nacional, alimentada por el temor a un salto económico tras los comicios. Muchos votantes eligieron “apostar a la estabilidad” frente al miedo de que el dólar o la inflación se dispararan si triunfaba la oposición tradicional.

Así, el resultado de San Luis se inscribe en un mapa nacional donde el voto libertario creció más por identificación emocional y rechazo al pasado que por la presencia territorial del espacio.

El nuevo escenario deja una certeza: La Libertad Avanza consolidó su fuerza en San Luis, Poggi leyó antes que nadie hacia dónde soplaba el viento, y el peronismo deberá decidir si se renueva o se resigna a seguir perdiendo.

 

Te puede interesar