2025-09-18

Conmoción y dolor

Córdoba sacudida por una seguidilla de muertes súbitas en menores

El fallecimiento repentino de cuatro niños y adolescentes en pocos días conmociona a la provincia. La medicina busca respuestas y crece el llamado a reforzar la prevención y la capacitación en maniobras de reanimación.

La provincia de Córdoba atraviesa horas de dolor e incertidumbre tras una serie de muertes súbitas de menores ocurridas en las últimas jornadas. Casos como los de Thian Toledo, de 7 años, y Lautaro Manieri, de 15, se suman a los de otros dos adolescentes de 13 años que fallecieron durante actividades deportivas y escolares. La seguidilla, tan inesperada como devastadora, plantea interrogantes médicos y sociales sobre cómo detectar y prevenir este tipo de tragedias.

En Capilla de los Remedios, Thian se descompensó durante un cumpleaños y murió pese a la asistencia recibida. Lautaro, jugador de fútbol, colapsó en la escuela y no pudo superar un coágulo en la cabeza. Días antes, dos adolescentes perdieron la vida en circunstancias similares: uno durante un entrenamiento en el Club Atlético San Lorenzo y otro en una clase de Educación Física en Villa Carlos Paz.

Los especialistas coinciden en que la muerte súbita es un fenómeno complejo, de difícil diagnóstico y, en muchos casos, sin explicación concluyente incluso después de una autopsia. “Hay períodos en los que los casos se agrupan, pero es imposible explicar por qué”, admitió el pediatra Enrique Orchanski al Diario Puntal. Por su parte, el cardiólogo infantil Alejandro Allub subrayó la importancia de los controles médicos previos a la actividad física, aunque reconoció que ciertas cardiopatías graves no siempre son detectables en estudios rutinarios.

Más allá de la ciencia, los testimonios de las familias desgarran a la comunidad. “Mi corazón está de luto y mi alma hecha mil pedazos”, escribió Diego, el padre de Thian, en un mensaje que se multiplicó en redes sociales.

Ante lo inexplicable, los especialistas remarcan la urgencia de la prevención. Difundir las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), garantizar el acceso a desfibriladores automáticos (DEA) en clubes y escuelas, y aprovechar los controles de salud como una oportunidad real de diagnóstico aparecen como claves para intentar reducir el riesgo.

El dolor que dejó esta seguidilla de muertes súbitas aún estremece a Córdoba. La comunidad, golpeada y conmovida, busca ahora respuestas médicas, pero también herramientas concretas para cuidar lo más valioso: la vida de sus niños y adolescentes. (Fuente: Puntal//Redacción)

 

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