Travesía arqueológica en Merlo
La descubridora de las momias del Llullaillaco exploró las sierras Comechingones junto a Germán Romero
Romero relató la experiencia en primera persona y recordó la sorpresa de reencontrarse con Ceruti: “Pasé a buscar a Constanza a las 8 de la mañana. Ahí recién me di cuenta que era ella, ¡gran sorpresa! La había conocido en 2007 de casualidad, y volver a reconocerla me impactó mucho. Ella es una referente muy importante en el andinismo argentino y en el mundo de la arqueología de alta montaña”, contó.
La expedición incluyó el ascenso al Cerro Blanco (2.115 msnm) y luego al Cerro Áspero (1.986 msnm), dos de las cumbres más emblemáticas de la región.
“Fuimos en 4x4 hasta muy cerca de la cima del Cerro Blanco y desde allí, luego de hacer cumbre, continuamos hacia el hermoso Cerro Áspero. Caminamos unos 15 km por antiguas huellas mineras que todavía resisten al paso del tiempo”, detalló Romero.
Ceruti, quien participó en más de ochenta expediciones junto a la National Geographic y realizó investigaciones en los Andes de Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador y Perú, se mostró maravillada con el entorno y con la historia de las sierras.
“Quedó muy sorprendida y maravillada con los paisajes y la historia del lugar. Incluso se animó a meterse en las heladas aguas del Salto del Tigre”, agregó el guía.
Además, la arqueóloga ya se encuentra trabajando en estudios antropológicos vinculados a las sierras de Merlo, como los realizados previamente en la Cruz de Chumamaya y en el Mogote Bayo, y tiene previsto continuar con nuevas expediciones en la región.
“Ya quedamos en contacto para realizar más cumbres y travesías. Aún le quedan varios lugares por recorrer y seguir con sus trabajos de investigación”, señaló Romero.
La visita de Constanza Ceruti no solo constituye un reconocimiento implícito al valor natural y cultural de las sierras de Merlo, sino que también potencia la visibilidad de la región dentro del mapa de la arqueología de alta montaña.