Conexión con el pasado
Los tesoros arqueológicos de San Luis que impulsan el turismo cultural
La provincia resguarda un valioso patrimonio prehistórico que incluye pinturas rupestres, restos líticos y sitios ceremoniales que datan de hace más de 8.000 años. La propuesta combina ciencia, historia y turismo, con una fuerte participación de las comunidades locales.
Entre los sitios más emblemáticos se destaca la Gruta de Inti Huasi, ubicada a 20 km de La Carolina. Allí, se hallaron vestigios de la cultura Ayampitín, con registros que datan del 6200 a. C. El lugar fue declarado patrimonio histórico-cultural en 2024 y recibe unas 20.000 visitas anuales. El recorrido incluye pasarelas interpretativas, visitas guiadas y restos óseos y líticos.
También se destacan las pinturas rupestres y petroglifos presentes en más de 250 yacimientos distribuidos por toda la provincia. Hay cerca de 8.000 diseños en sitios como Los Quebrachos, Tilisarao, la quebrada de Cautana y el cerro Sololosta. Los motivos incluyen figuras antropomorfas, geométricas y animales, realizados con pigmentos ocre, blanco y negro.
Otro punto clave es el Parque Nacional Sierra de las Quijadas, donde se encuentran hornillos y restos cerámicos de origen huarpe. Por su parte, el Bajo de Véliz conserva morteros tallados y herramientas prehispánicas, junto a una notable biodiversidad.
Este circuito arqueológico no solo aporta a la ciencia, sino que genera oportunidades para el turismo sostenible. Las visitas guiadas, la conexión con la naturaleza y las actividades de aventura como el senderismo o el rappel convierten a estos lugares en una experiencia integral.
Además, el trabajo conjunto entre científicos, escuelas y comunidades permite preservar los sitios más frágiles y potenciar el conocimiento del patrimonio local. Algunos yacimientos no están habilitados al público, precisamente para garantizar su conservación.
San Luis avanza así en el desarrollo de un turismo cultural con identidad, capaz de atraer tanto a turistas como a investigadores. Sitios como Inti Huasi, las pinturas rupestres o Sierra de las Quijadas representan una conexión viva con el pasado y una oportunidad para redescubrir la historia desde las sierras puntanas.