Historias de vida
Nació en Francia, se enamoró en Argentina y es furor con su dulce de leche en Traslasierra
Carolina Deschamps llegó a la Argentina desde su París natal cuando tenía 20 años con la idea de hacer un viaje hasta México. En ese entonces no conocía el dulce de leche. Casi 15 años después lo fabrica en Traslasierra, a donde vive con su esposo argentino Silvio Díaz y sus dos hijos, Kenza y Lisandro. Hacen 11 variedades y el tradicional, unos 200 kilos semanales y, además, helados con sabores autóctonos.
Carolina tiene 39 años y en una entrevista con La Nación, confiesa que no conocía nada del producto. “Como francesa producirlos me entusiasmaba, pero dos años estuvimos en Los Hornillos fabricando panes y después nos mudamos a Travesía adonde compramos un campo y cuatro vacas”, continúa.
Ya en el campo propio, tenían las vacas y la leche pero no el espacio para estacionar los quesos. “Hace falta una estructura con la que no contábamos”, describe y señala que una vecina, Ana Domínguez, les aconsejó ir por el dulce de leche.
Arrancaron en 2009 con una olla y fuego a leña. Producían unos 50 kilos a la semana: “De a poco nos fuimos armando, sumamos una olla con motor para que girara y una cocina a gas. Los vecinos nos acompañaron mucho, todos nos ayudaron”.
Manpeca es la marca con el que lo comercializan en toda la zona de Traslasierra, en sus locales de San Javier y Villa Dolores y en algunos de Caba, además de participar en ferias. Procesan unos 400 litros de leche semanales, unos 200 kilos de dulce de leche.
El nombre de la marca es por el de las vacas que tenían en el inicio, Manchita, Peluca y Camila. La cuarta era Sonsona pero “quedó afuera”, según Carolina.
La decisión es mantener el proceso artesanal. “Cocinamos 18 horas el dulce y solo usamos leche, azúcar y bicarbonato. Nada artificial, ningún aditivo. Es lo que nos caracteriza”, apunta.
Deschamps admite que cuando probó por primera vez el dulce de leche le resultó “muy dulce” y por eso surgieron algunos sabores como el que lleva cacao amargo y avellana.
Con sus hijos cordobeses, se acostumbró a las sierras. Señala que si se hubiera quedado en Francia seguramente viviría en los Pirineos, no en su París natal.
(Fuente: La Nación)