Villa de Merlo

Una especialista canadiense explicó qué puede aprender Argentina de la experiencia de su país frente a los incendios

La Dra. Anabela Bonada expuso este viernes en el Aula Magna de la UNLC sobre la preparación de viviendas y comunidades ante incendios de interfase. Presentó casos de Canadá y destacó la importancia de actuar antes de que llegue el fuego.
viernes 02 de octubre de 2026
Durante su exposición, Bonada remarcó que la prevención no puede ser una tarea exclusiva de quienes combaten los incendios.
Durante su exposición, Bonada remarcó que la prevención no puede ser una tarea exclusiva de quienes combaten los incendios.

“Todos tenemos una parte para jugar”. Con esa idea como uno de los ejes de su exposición, la Dra. Anabela Bonada, especialista de Canadá, habló este viernes por la mañana en el Aula Magna de la Universidad Nacional de los Comechingones sobre las lecciones que dejó la experiencia canadiense frente a los grandes incendios forestales.

La presentación se realizó en el marco del II Congreso Internacional de Prevención de Incendios de Interfase y estuvo enfocada especialmente en las viviendas y las comunidades que viven en zonas expuestas al fuego.

Bonada tomó como uno de sus principales ejemplos el incendio de Fort McMurray, Alberta, ocurrido en 2016. En aquella emergencia unas 88.000 personas fueron evacuadas y unas 2.400 propiedades fueron destruidas.

Pero, según explicó la especialista, los estudios posteriores dejaron una enseñanza importante: algunas viviendas que habían tomado medidas para reducir su riesgo lograron sobrevivir al incendio.

Ese tipo de preparación forma parte de FireSmart, un enfoque desarrollado en Canadá para reducir el riesgo de incendios en viviendas y comunidades.

“Hasta que no te pasa a vos, no te importa, no estás al tanto”, señaló Bonada al describir uno de los grandes desafíos de la prevención. Por eso, sostuvo que el objetivo es lograr que los mensajes y las medidas de preparación lleguen a la población antes de que ocurra una emergencia.

No alcanza con apagar el fuego

Durante su exposición, la especialista remarcó que la prevención no puede ser una tarea exclusiva de quienes combaten los incendios.

Bomberos, brigadistas, investigadores, docentes, estudiantes, propietarios de viviendas, municipios, gobiernos y empresas deben formar parte de una estrategia común.

“Todos tenemos una parte”, insistió.

Bonada también explicó que Canadá está atravesando temporadas de incendios cada vez más complejas, con períodos más prolongados y episodios extremos de calor, viento y falta de lluvias.

En ese contexto, planteó que el crecimiento de las ciudades hacia zonas boscosas y la existencia de viviendas que no contemplan adecuadamente el riesgo de incendios generan nuevos desafíos.

La especialista puso además como ejemplo el incendio de Jasper, en Alberta, donde más de 20.000 personas debieron ser evacuadas y cerca del 30% de la ciudad resultó afectada. Allí también se observaron barrios que habían incorporado medidas de FireSmart y lograron atravesar el incendio con mejores resultados.

El humo también forma parte del problema

Otro de los aspectos abordados fue el impacto del humo. Bonada recordó que los grandes incendios registrados en Canadá durante los últimos años generaron episodios de contaminación del aire que afectaron a poblaciones ubicadas a cientos de kilómetros de los focos.

El fenómeno llegó incluso a Europa durante 2023.

Para la especialista, esto permitió que muchas personas que hasta entonces no se sentían directamente expuestas comenzaran a comprender que los incendios forestales pueden convertirse en un problema que trasciende ampliamente el lugar donde se inicia el fuego.

“Hay que aprovechar que está pasando eso para que todos entiendan que todos tenemos una parte acá en reducir este riesgo”, sostuvo.

Más prevención y menos reacción

Bonada también se refirió al costo económico de los incendios y al desafío de destinar mayores recursos a la preparación de las comunidades.

Según los datos que presentó, en Canadá una proporción muy importante de los recursos se destina al combate de los incendios, mientras que una parte menor se orienta a la preparación y prevención.

“No podemos salir de esto tratando de apagar el fuego nada más”, afirmó.

Y agregó que será necesario fortalecer la resiliencia de las comunidades para enfrentar incendios que, por su intensidad, ya no pueden abordarse únicamente desde la respuesta de emergencia.

La exposición de Bonada fue una de las presentaciones internacionales del II Congreso de Incendios de Interfase que se desarrolla en Merlo y que reúne a especialistas y representantes vinculados con la prevención, la investigación y el combate de incendios.

 

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