Medio Ambiente

Dos cóndores heridos por disparos volverán a volar en las sierras de Córdoba

Pacha y Taba fueron rescatadas con lesiones de escopeta y lograron recuperarse tras meses de rehabilitación en la Reserva Tatú Carreta. Serán liberadas con rastreadores GPS para estudiar sus movimientos y fortalecer la conservación de la especie.
jueves 07 de mayo de 2026
El cóndor andino está protegido por ley y fue declarado Monumento Natural Provincial en Córdoba. (Foto: Prensa Gobierno de Córdoba)
El cóndor andino está protegido por ley y fue declarado Monumento Natural Provincial en Córdoba. (Foto: Prensa Gobierno de Córdoba)

Dos ejemplares hembra de cóndor andino volverán a surcar los cielos de las sierras cordobesas luego de completar un extenso proceso de recuperación tras haber sido halladas heridas por disparos de arma de fuego. Las aves, bautizadas Pacha y Taba, serán liberadas en los próximos días con dispositivos GPS que permitirán monitorear su adaptación y comportamiento en libertad.

El trabajo de rescate y rehabilitación fue llevado adelante por el Centro de Rescate de Grandes Aves de la Reserva Tatú Carreta, en articulación con organismos provinciales, científicos, veterinarios y especialistas en conservación de fauna silvestre.

Pacha había sido encontrada en septiembre de 2025 en la zona de Salsacate con seis perdigones en su cuerpo y un importante cuadro de desnutrición. Taba, en tanto, ingresó a comienzos de 2026 desde el sur provincial con una grave lesión en el ala derecha provocada por una herida infectada compatible con un disparo de escopeta.

Desde entonces, ambas atravesaron tratamientos médicos intensivos, estudios clínicos, radiografías, curaciones, recuperación de peso y fortalecimiento muscular para volver a estar en condiciones de regresar a su hábitat natural.

“Un cóndor con una lesión en el ala es muy preocupante porque necesita volar y hacerlo bien”, explicó María del Rosario Ahumada, médica veterinaria y responsable sanitaria de la reserva, quien destacó que la recuperación no solo implica atención médica, sino también un proceso de readaptación comportamental para garantizar que las aves mantengan sus conductas silvestres.

En la etapa final de rehabilitación, el contacto humano se reduce al mínimo y la alimentación se adapta a las condiciones que encontrarán nuevamente en la naturaleza. Javier Álvarez, encargado general de Tatú Carreta, señaló que el objetivo es que las aves recuperen autonomía y musculatura suficiente para afrontar el vuelo en libertad.

“El trabajo nuestro es venir todos los días, controlar, observar la conducta y hacerlas volar de un parador a otro para que ejerciten la musculatura y estén aptas para el día de la liberación”, indicó.

Seguimiento científico y conservación

Como parte del operativo de liberación, ambas aves llevarán rastreadores GPS colocados sobre el lomo. Los dispositivos permitirán estudiar sus desplazamientos, rutas de vuelo, altura y comportamiento en las sierras cordobesas.

El monitoreo se realiza en conjunto con investigadores de la Universidad Nacional del Comahue, el CONICET, la Universidad de Konstanz de Alemania y el Parque Nacional Quebrada del Condorito.

“Lo que queremos entender es cómo se mueven los cóndores de esta zona alrededor del Parque Quebrada del Condorito y en las sierras, para entender mejor cómo proteger esta especie tan importante”, explicó Kate Steinfield, estudiante de doctorado de la Universidad de Konstanz.

El cóndor andino está protegido por ley y fue declarado Monumento Natural Provincial en Córdoba. Su rol ecológico es fundamental, ya que actúa como “limpiador” natural de los ecosistemas al alimentarse de carroña y evitar la propagación de enfermedades.

Desde los centros de rescate advirtieron que muchas de las lesiones que sufren estas aves están vinculadas a disparos o intoxicaciones por plomo provenientes de municiones presentes en animales muertos consumidos por los cóndores.

Educación ambiental desde las sierras

Los nombres de las aves fueron elegidos por alumnos de la escuela rural Ingeniero Arturo Pagliari, ubicada en la zona de Altas Cumbres. “Pacha” hace referencia a la Pachamama y “Taba” al tabaquillo, una especie vegetal típica del ambiente serrano.

La actividad formó parte de un proyecto de educación ambiental impulsado junto al Parque Nacional Quebrada del Condorito y el Ministerio de Educación de Córdoba, buscando fortalecer el vínculo de las comunidades serranas con la conservación del cóndor andino.

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