8 de marzo

Doña Jesús González: El honor inquebrantable en las cumbres de la sierra

Tras la emotiva presentación realizada sobre esta abuela y cumbrana el pasado viernes en el Encuentro de Mujeres Merlinas en la Casa del Poeta, rescatamos una historia contada que bajó del cerro para quedarse. No es solo un relato del pasado; es la recuperación de una identidad que late en nuestras Sierras Comechingones y que hoy sobrevive gracias al testimonio oral de quienes no olvidan.
domingo 08 de marzo de 2026
En las cumbres nació en 1887, en un puesto llamado "Rodeo de las Vacas" ubicado hacia el oriente del filo serrano, Doña Jesús González.
En las cumbres nació en 1887, en un puesto llamado "Rodeo de las Vacas" ubicado hacia el oriente del filo serrano, Doña Jesús González.

Por Sergio Martín Escudero

El historiador Aníbal Montes identificó en sus investigaciones la presencia de comunidades que ya en el siglo XVII marcaban el pulso de la región: los Caminaguas y los Cala Caminaguas.

 Esta distinción no hablaba de pueblos diferentes, sino de un mismo cuerpo social habitando geografías distintas. Los del valle eran los Caminaguas; los de la altura eran los Cala Caminaguas (del vocablo Cala, que significa piedra).

Ambos representaban las dos caras de una misma existencia: mientras unos buscaban el resguardo y la dulzura del agua baja, los otros elegían la transparencia y el rigor de la cumbre. Eran, en esencia, una misma raíz que se bifurcaba para abrazar tanto la tierra fértil como el granito eterno.

 De esa herencia de las cumbres nació en 1887, en un puesto llamado "Rodeo de las Vacas" ubicado hacia el oriente del filo serrano, Doña Jesús González.

EL PUESTO DEL CERRO BLANCO

Su vida transcurrió en la inmensidad, habitando un sector cercano al Cerro Blanco, al sur de un paraje conocido como “La Aspereza”. Allí, en la geografía del rigor, el paisaje no era una postal, sino un desafío cotidiano.

Según narran sus propios nietos, Jesús quedó viuda siendo muy joven: su marido, Isabel Campero, falleció víctima de una pulmonía, dejándola con la inmensidad de la sierra como único testigo y la responsabilidad de criar siete hijos sola. Su conexión vital con el valle para el intercambio de bienes era a través de la sacrificada Cuesta del Tren.

A pesar de que no sabía leer ni escribir, Doña Jesús poseía una sabiduría ancestral: la del honor. Maestra de los oficios del cerro, sabía esquilar, hilar y tejer, transformando la lana en el abrigo necesario para subsistir. Su herencia más pesada no fue la soledad, sino las cuentas pendientes que habían quedado a nombre de su esposo. Sin dudarlo, vendió sus propias majadas y bajaba de la cumbre con sus mulas cargadas de lana para saldar cada uno de aquellos compromisos. Para ella, la palabra no necesitó tinta; bastaron el trato y la mirada para honrar lo pactado.

EL DESPOJO Y LAS "HIJUELAS"

La historia de Doña Jesús es también el registro de un avance que ignoró derechos preexistentes en nombre de una supuesta modernidad. Si bien sus vecinos contaban con “hijuelas” —documentos que certificaban la división de una herencia y permitían identificar con precisión los límites de cada campo—, la vulnerabilidad de Jesús fue aprovechada por el avance de los primeros loteos inmobiliarios y asentamientos en catastro.

A partir de fines de la década del 40, personas que jamás habitaron la sierra ni conocieron sus silencios, lograron escriturar tierras que ella había trabajado por generaciones. De aquellas 139 hectáreas que conformaban su territorio de trabajo, la presión de estos nuevos intereses la fueron arrinconando sistemáticamente. Al final de sus días, aquel vasto espacio de producción se había reducido a tan solo una hectárea.

Recordar a Doña Jesús este 8 de marzo es entender que la riqueza de nuestra sierra reside tambien en la memoria de las mujeres que hicieron de la cumbre su hogar y de la palabra su ley.

 Adelanto Editorial: Esta crónica es un fragmento de "Voces de la Sierra", el primer tomo de la trilogía histórica de próxima aparición. Libro en preventa. Para más información y suscripción de lectores: 2664-018973

 

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