Campeones del Mundo

Qatar 2022, tres años después: el día en que Argentina volvió a creer

A tres años del 18 de diciembre de 2022, la consagración de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar sigue latiendo en la memoria colectiva. Fue una final eterna, un país paralizado y un festejo que se replicó en cada rincón del mapa. En la Villa de Merlo, como en toda la Argentina, la gloria se celebró en las calles, con banderas, abrazos y una emoción que aún hoy se recuerda intacta.
jueves 18 de diciembre de 2025
En la Villa de Merlo, ese domingo quedó grabado como una postal imborrable. Todo se tiñó de celeste y blanco.
En la Villa de Merlo, ese domingo quedó grabado como una postal imborrable. Todo se tiñó de celeste y blanco.

El 18 de diciembre de 2022 no fue un día más en la historia del deporte argentino. Fue la jornada en la que la Selección, liderada por Lionel Messi y conducida por Lionel Scaloni, volvió a conquistar el mundo después de 34 años. Desde México 1986, con Diego Armando Maradona como estandarte, el fútbol argentino arrastraba una espera tan larga como dolorosa. Qatar cerró ese ciclo y abrió otro, igualmente legendario.

La final ante Francia en Lusail quedará para siempre en la memoria universal del fútbol. Tres goles argentinos, un empate agónico, el alargue, los penales y una definición cargada de tensión y épica. Cuando Gonzalo Montiel convirtió el último penal, Argentina recuperó la cima del mundo y Messi levantó la Copa que durante tanto tiempo parecía esquiva. El legado pasó de Diego a Leo, en un puente simbólico que unió generaciones.

A tres años de aquella hazaña, el recuerdo no se apaga. Al contrario, se fortalece. Qatar 2022 no solo sumó una estrella al escudo, sino que reconstruyó el vínculo entre la Selección y su gente. Fue un equipo que resistió golpes, se levantó y terminó consagrándose desde el juego, la convicción y la identidad.

En la Villa de Merlo, ese domingo quedó grabado como una postal imborrable. Desde temprano, el celeste y blanco copó la ciudad turística. Familias enteras se reunieron frente a televisores, en bares y hogares, con el corazón en la mano. Y cuando llegó el penal definitivo, la ciudad explotó en bocinazos, abrazos entre desconocidos, lágrimas y caravanas espontáneas que recorrieron las calles hasta entrada la noche.

Merlo, como tantas localidades del interior del país, vivió ese triunfo como propio. Porque el Mundial también se ganó ahí: en cada grito compartido, en cada bandera flameando y en cada chico que volvió a soñar.

Tres años después, Qatar 2022 sigue siendo un punto de encuentro. No solo por la Copa del Mundo, sino por lo que representó: el fin de una espera de 34 años y la confirmación de que, de Maradona a Messi, la historia del fútbol argentino volvió a encontrar su lugar en la cima.

 

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