Pueblos originarios

Año Andino 5533: la comunidad Huarpe de Guanacache celebró el solsticio de invierno

Con una ceremonia ancestral, dieron la bienvenida a un nuevo ciclo y conmemoraron los siete años de la ratificación de su bandera comunitaria.
lunes 23 de junio de 2025
La comunidad huarpe de Guanacache celebró este lunes la llegada del solsticio de invierno con una ceremonia ancestral que marcó el inicio del Año Andino 5533 del Abya Yala. El encuentro se realizó al amanecer, con los primeros rayos del sol como testigos
La comunidad huarpe de Guanacache celebró este lunes la llegada del solsticio de invierno con una ceremonia ancestral que marcó el inicio del Año Andino 5533 del Abya Yala. El encuentro se realizó al amanecer, con los primeros rayos del sol como testigos

La comunidad huarpe de Guanacache celebró este lunes la llegada del solsticio de invierno con una ceremonia ancestral que marcó el inicio del Año Andino 5533 del Abya Yala. El encuentro se realizó al amanecer, con los primeros rayos del sol como testigos y el fuego encendido como símbolo de renovación.

Para los pueblos originarios, esta fecha representa un momento sagrado, ya que la madre tierra se prepara para un nuevo ciclo. Esta celebración, conocida como Inti Raymi, Nueva vuelta al Sol o We Tripantu, según la lengua de cada comunidad, se transmite de generación en generación como una forma de preservar la identidad cultural y espiritual de sus pueblos.

Este año, la jornada tuvo un significado especial, ya que se cumplieron siete años desde la ratificación de la bandera de la comunidad huarpe. En ese marco, los estudiantes del nivel Primario de la escuela XumucPe (Hijos del Sol) realizaron una actividad de revalorización de su emblema y simbología, con el objetivo de fortalecer sus raíces nativas y la conexión con su historia.

Flavia Carrizo, representante de la comunidad, expresó su gratitud tras el encuentro: “Agradezco a Lucía Calderón, quien acompañó la jornada compartiendo su sabiduría. Agradezco a la comunidad, al gran espíritu ancestral, a las ñañas y al cosmos que nos acompañaron en el fogón latente de este nuevo ciclo. ¡Takiyiwe!”.

La ceremonia se desarrolló en un clima de profundo respeto, unión y espiritualidad, en sintonía con la cosmovisión de los pueblos originarios que celebran el nuevo año como un acto de conexión con la tierra, la historia y sus ancestros.

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