Villa de Merlo
10 años, 10 hitos: La Universidad frente a un desafío inesperado, la UNLC se adaptó a la virtualidad
El año 2020 quedó marcado en la historia de la Universidad Nacional de los Comechingones por un acontecimiento que excedió ampliamente a la institución: la pandemia de COVID-19.
La suspensión de las actividades presenciales obligó a las universidades de todo el país a transformar en pocos días sus formas habituales de enseñar, comunicarse y organizar la vida académica. Para la UNLC, el desafío significó acelerar un proceso que ya había comenzado.
Desde 2017, la Universidad venía capacitando a sus docentes en el uso de tecnologías de la información y trabajando con aulas virtuales. Esa experiencia previa permitió avanzar rápidamente hacia una modalidad de enseñanza no presencial cuando las condiciones sanitarias impidieron el dictado de clases en las aulas.
Durante los primeros meses de la emergencia sanitaria, la Universidad utilizó inicialmente herramientas como Classroom y posteriormente avanzó hacia su propio Campus Virtual. También se establecieron mecanismos para garantizar la continuidad de las evaluaciones. En junio de 2020, el Consejo Superior aprobó excepcionalmente la realización de exámenes finales en modalidad virtual no presencial y reorganizó el calendario académico.
La transformación alcanzó también a las actividades destinadas a futuros estudiantes. Las tradicionales Jornadas de Puertas Abiertas, que hasta entonces permitían recorrer las instalaciones, conocer laboratorios y participar de experiencias educativas, tuvieron que trasladarse al formato virtual.
La edición realizada en junio de 2020 permitió que estudiantes y público de distintos puntos del país conocieran la propuesta académica de la UNLC. Hubo participación desde localidades de San Luis, otras provincias e incluso desde el exterior.
La pandemia también obligó a repensar las formas de acompañamiento. La Universidad comenzó a desarrollar estrategias de tutorías entre pares para ayudar a los estudiantes a familiarizarse con las herramientas digitales y sostener sus trayectorias académicas en un contexto completamente diferente.
En paralelo, la institución participó activamente de los debates que atravesaron al sistema universitario nacional. La rectora Agustina Rodríguez Saá presidía entonces la Comisión de Comunicación y Medios del Consejo Interuniversitario Nacional, desde donde se acompañaron distintas iniciativas vinculadas con la respuesta de las universidades frente a la pandemia.
El 2020 fue, de esta manera, un año de dificultades, pero también de aprendizajes. La emergencia sanitaria obligó a modificar rutinas, incorporar nuevas herramientas y encontrar maneras diferentes de sostener el vínculo entre estudiantes, docentes y universidad.
La virtualidad, que inicialmente apareció como una respuesta necesaria frente a una situación excepcional, terminó convirtiéndose en uno de los aprendizajes que acompañarían a la UNLC en la etapa posterior a la pandemia.