2026-10-05

Plaguicidas: una investigación reabre un debate que Merlo y el Valle del Conlara tuvieron hace 13 años

La científica Virginia Aparicio enfrenta un proceso que podría terminar con su exoneración del INTA después de participar en una investigación internacional sobre plaguicidas. En 2013, InfoMerlo documentó las denuncias por fumigaciones en el Valle, una movilización de vecinos y la llegada de directivos de Monsanto a Merlo para responder los cuestionamientos.

Trece años atrás, vecinos y campesinos del Valle del Conlara salieron a la ruta 5 preocupados por las fumigaciones, sus posibles efectos sobre la salud y el ambiente y la actividad que Monsanto desarrollaba en campos de la región. El debate llegó al Concejo Deliberante y, semanas después, llevó a directivos de la multinacional hasta Villa de Merlo para responder públicamente los cuestionamientos.

Aquella discusión vuelve a adquirir actualidad a partir del caso de Virginia Aparicio, investigadora del CONICET y del INTA Balcarce, con más de dos décadas de trabajo sobre plaguicidas, suelo y agua. Aparicio enfrenta un sumario administrativo que, según informó su abogado, propone su exoneración del organismo. La científica vincula el proceso con los resultados de sus investigaciones; una relación que, hasta ahora, sostienen ella y su defensa.

Aparicio coordinó en Argentina el proyecto internacional SPRINT, una iniciativa destinada a estudiar la presencia y los efectos de plaguicidas en el ambiente y la salud. Su trayectoria científica incluye además investigaciones sobre la presencia de estos compuestos en el agua destinada al consumo humano.

EL ARCHIVO LOCAL

En junio de 2013, InfoMerlo contó que la Asociación de Campesinos del Valle del Conlara había llevado su preocupación al Concejo Deliberante. Denunciaban fumigaciones aéreas y aplicaciones próximas a comunidades y a la planta potabilizadora de Santa Rosa del Conlara. Los concejales declararon de interés municipal la movilización prevista para el 7 de junio y resolvieron pedir informes a organismos provinciales y nacionales.

La respuesta empresarial llegó al mes siguiente. El 19 de julio, directivos de Monsanto estuvieron en Villa de Merlo y hablaron con InfoMerlo. Confirmaron que la compañía utilizaba unas 1.700 hectáreas en el Valle del Conlara para la producción de semillas de maíz, 1.200 de ellas arrendadas en La Gramilla, pero negaron prácticas contaminantes o métodos de fumigación perjudiciales para la salud.

TRECE AÑOS DESPUÉS

Las preguntas que entonces planteaban vecinos de Merlo y otras localidades —qué ocurre con los productos aplicados sobre los cultivos, cómo se desplazan por el ambiente y hasta dónde pueden llegar— forman parte de un debate científico que continuó creciendo durante la última década.

En 2015, Aparicio ya coordinaba una publicación del INTA dedicada específicamente al destino de los plaguicidas agregados al suelo. Actualmente, el CONICET identifica entre sus líneas de investigación el transporte de plaguicidas y la contaminación de suelos y aguas subterráneas.

 

 

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