Villa de Merlo
Un especialista portugués advirtió sobre el riesgo de incendios en las Sierras: “Las fajas no van a salvar las casas”
El II Congreso Internacional de Prevención de Incendios de Interfase comenzará este jueves 1 de octubre en la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC), y uno de los primeros especialistas en tomar la palabra será el portugués Dr. Emanuel Oliveira.
A las 10 de la mañana, en el Aula Magna, Oliveira brindará la exposición “El uso del fuego en el manejo del paisaje”. Antes de su participación en el Congreso, dialogó con Infomerlo sobre la experiencia de Portugal frente a los grandes incendios y, especialmente, sobre lo que pudo observar durante su recorrida por las Sierras de los Comechingones.
La problemática no le resulta ajena. Oliveira vivió de cerca los grandes incendios que afectaron Portugal en 2017, una tragedia que dejó 102 personas fallecidas, cientos de viviendas destruidas y más de medio millón de hectáreas quemadas.
“Las políticas fueron muy lentas”, señaló al recordar el proceso posterior a aquellos incendios. Sin embargo, destacó algunos avances, entre ellos la reducción del número de igniciones y el crecimiento del trabajo vinculado con la prevención y las quemas prescritas.
Una mirada sobre las Sierras de los Comechingones
Durante su visita a la zona, Oliveira encontró varias similitudes entre el territorio portugués y el paisaje de las Sierras de los Comechingones.
Pero también identificó una situación que considera especialmente preocupante: la presencia de viviendas y vegetación en una misma zona, lo que definió como “intermix”.
“Vosotros tenéis un problema grave porque la interfaz es cuando tenemos el contacto del perímetro urbano con la superficie forestal. Y vosotros tenéis el intermix, que es la floresta que está dentro”, explicó.
En ese sentido, hizo especial referencia a las viviendas ubicadas en las laderas de las sierras, algunas de ellas sin accesos adecuados, sin áreas de protección y con materiales de construcción que pueden favorecer la propagación del fuego.
“Vemos casas ahí en las laderas de la montaña, sin accesos, sin fajas de protección, con materiales de construcción altamente inflamables. Y eso para mí es muy preocupante”, sostuvo.
Para el especialista, la prevención no puede comenzar cuando el incendio ya está avanzando. Debe contemplar previamente cómo se construye, cómo se ocupa y cómo se gestiona el territorio.
“Con los ciudadanos, no para los ciudadanos”
Consultado sobre qué medidas concretas podrían tomarse en las zonas de riesgo, Oliveira puso el foco en la comunidad.
“Hay varias cosas que hay que hacer. Una sería la sensibilización y prevención, a través de la comunicación con la gente, alertarles del riesgo que van a vivir”, explicó.
También consideró importante que existan planes municipales de gestión integrada del fuego, elaborados a escala local y con participación de los vecinos.
Y dejó una definición que resume buena parte de su mirada: “Con los ciudadanos, no para los ciudadanos”.
Según explicó, la población que vive en las zonas de riesgo debe formar parte de las estrategias de prevención y conocer las condiciones de su propia vivienda y de su entorno.
En ese punto, Oliveira relativizó el papel que suelen ocupar las fajas de protección.
“Las fajas son importantes, pero las fajas (cortafuegos o de contención) no van a salvar las casas. Lo que salva las casas es la gestión del territorio, del paisaje, en su totalidad”, afirmó.
Portugal y el abandono del campo
Otra de las similitudes que encontró está relacionada con los cambios que atravesaron las zonas rurales.
Oliveira explicó que en Portugal existe un fuerte proceso de abandono de la actividad agrícola, acompañado por el desplazamiento de población desde el medio rural.
Ese cambio también modificó la manera en que se gestiona la vegetación.
“Hay gente que se está marchando del medio rural”, señaló, y explicó que prácticas que históricamente ayudaban a mantener controlada la vegetación fueron perdiendo presencia.
Por eso, para el especialista, la prevención de incendios debe pensarse junto con la gestión del territorio y las actividades que históricamente formaron parte de esos paisajes.
Fuego y ganado para cuidar el paisaje
Oliveira llegará al Congreso con una experiencia concreta en el uso de quemas prescritas, pero aclaró que no las considera una solución aislada.
“Pensamos que tenemos que trabajar el paisaje. Y el fuego es una herramienta, como es el ganado”, sostuvo.
En Portugal, contó, trabaja en experiencias que buscan recuperar incluso el uso del ganado caprino para manejar la vegetación de montaña.
“Estamos devolviendo el caprino a la montaña para gestionar”, explicó.
La experiencia tiene un punto de contacto con la historia productiva de las Sierras de los Comechingones. Durante su recorrido por la zona, Oliveira observó que donde antiguamente había una importante presencia de cabras hoy predominan otros tipos de ganado.
Según explicó, el pastoreo puede contribuir a reducir la cantidad de vegetación disponible como combustible.
“Como vemos ahí, todo está amarillo, le falta fuego y le faltan dientes”, graficó.
De todos modos, aclaró que la quema prescrita no es una solución total.
“No es una panacea, no es la solución total. Es más una herramienta que está del lado del técnico, que está del lado de la comunidad, para reducir el riesgo de incendios”, afirmó.
El papel de la Universidad
Oliveira también destacó el rol que puede tener la Universidad frente a una problemática que atraviesa directamente a territorios como Villa de Merlo y las localidades de las Sierras de los Comechingones.
“La universidad tiene un papel súper importante”, sostuvo.
En su mirada, debe contribuir a estudiar los problemas, proponer alternativas y monitorear el resultado de las políticas implementadas.
“Ese es el papel de la universidad: estudiar, proponer y monitorear”, resumió.
Este jueves, desde las 10, el especialista portugués trasladará parte de esa experiencia al Aula Magna de la UNLC, en el inicio de un Congreso que durante dos jornadas reunirá en Villa de Merlo a especialistas de distintos países y a representantes de organismos, universidades, bomberos y equipos vinculados con la prevención y gestión de incendios.