Historias de nuestro archivo
15 años de InfoMerlo: Cuando Merlo volvió a estar en lo más alto por su calidad ambiental
Hay noticias que hablan de una obra, de un acontecimiento o de una persona. Y hay otras que hablan de aquello que hace que un lugar sea elegido para vivir, visitar y volver.
En marzo de 2014, Villa de Merlo volvió a ser noticia por una de sus características más reconocidas: su calidad ambiental.
Infomerlo accedía entonces a los nuevos datos de un estudio elaborado por investigadores del CONICET y publicaba que Villa de Merlo y el departamento Junín seguían ocupando el primer lugar del ranking de calidad ambiental de la Argentina.
El trabajo había sido realizado por los investigadores Guillermo Velázquez y Juan Pablo Celemín, autores del primer ranking de calidad ambiental del país. La nueva medición incorporaba información actualizada y contemplaba 23 variables ambientales para analizar la situación de distintas regiones argentinas.
Un lugar elegido por su entorno
El estudio no se limitaba a medir la ausencia de contaminación o de problemas ambientales. También consideraba los recursos recreativos naturales y aquellos construidos socialmente.
El paisaje, los espacios verdes, los cursos y espejos de agua, el relieve, el confort climático y distintos aspectos vinculados con el entorno formaban parte de las variables utilizadas para construir el ranking.
Y en ese análisis, Merlo volvía a destacarse.
“El ranking ambiental sigue igual: Junín y Merlo son los primeros”, explicaba por entonces Guillermo Velázquez a Infomerlo.
La noticia tenía además otra particularidad. El crecimiento de la ciudad ya era un tema de análisis. Merlo había experimentado un importante incremento poblacional durante las décadas anteriores y comenzaba a plantearse uno de los grandes desafíos que todavía acompañan a las ciudades en expansión: cómo crecer sin perder aquello que las hace especiales.
La calidad ambiental como desafío
En la entrevista publicada por Infomerlo, Velázquez señalaba la importancia de la educación y, particularmente, de la educación ambiental para acompañar el crecimiento de la ciudad.
Meses más tarde, una nueva presentación de los investigadores confirmó nuevamente el liderazgo de Merlo en calidad ambiental y mostró además una mejora en el ranking de calidad de vida: la ciudad pasó del puesto 34 al 22 entre más de 500 comunas analizadas.
La calidad ambiental, así, dejaba de ser solamente una característica mencionada en las postales turísticas para convertirse también en un tema de estudio, planificación y debate sobre el futuro de la ciudad.
Una noticia que vuelve 12 años después
En 2014, aquella información podía leerse como una fotografía de la Merlo de ese momento.
Doce años después, en 2026, la noticia permite mirar hacia atrás y preguntarse cuánto cambió aquella ciudad y cuánto de aquel paisaje y de aquel entorno continúa formando parte de su identidad.
Durante estos 15 años de Infomerlo, muchas cosas cambiaron. Creció la población, aparecieron nuevos barrios, llegaron nuevas instituciones, se multiplicaron las actividades culturales y deportivas y Merlo siguió transformándose.
Pero hay historias que permanecen.
La de una ciudad rodeada por las Sierras de los Comechingones, reconocida por su paisaje y por ese entorno que hace décadas ya despertaba el interés de investigadores de todo el país.
15 años contando Merlo
Esta historia también es, de alguna manera, una historia de Infomerlo.
Porque contar una ciudad durante 15 años significa registrar sus transformaciones, sus personajes, sus paisajes, sus acontecimientos y también aquellas pequeñas noticias que con el paso del tiempo adquieren otra dimensión.
En 2014, Infomerlo contó que Merlo estaba nuevamente en lo más alto del ranking de calidad ambiental.
Hoy, al recuperar aquella noticia de archivo, la pregunta ya no es solamente qué lugar ocupaba Merlo en aquel ranking.
La pregunta es qué ciudad construimos desde entonces y qué ciudad queremos seguir construyendo hacia adelante.
Porque si algo muestran estos 15 años de historias es que Merlo nunca dejó de cambiar.
Y justamente por eso, nunca dejó de tener historias para contar.
Fuente: Archivo Infomerlo – 21 de marzo de 2014.