Villa de Merlo
La UNLC inició el ciclo académico 2026 en un año histórico para la institución
Este lunes 9 de marzo comenzó formalmente el primer cuatrimestre de 2026 en la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC), en un año cargado de significado para la comunidad académica: la institución celebra una década desde que abrió sus puertas en la Villa de Merlo.
El acto de apertura se realizó en el Aula Magna y contó con la presencia de autoridades universitarias, docentes, estudiantes, graduados y personal nodocente. Participaron los tres decanos (Celeste Sosa- Emiliano Colazo- Nicolás Echandía), la secretaria Académica, Estefanía Busto y la rectora Agustina Rodríguez Saá, además de dos oradores invitados: el profesor Gustavo Romero, uno de los docentes históricos de la casa de estudios, y Carmela Burgarella, primera Técnica Universitaria en Ciencias de la Atmósfera y Meteorología Aplicada egresada de la UNLC.
“Para nosotros es muy emocionante este inicio. Este año cumplimos diez años desde que abrimos las puertas de nuestra universidad. Fueron diez años de muchísimo esfuerzo, trabajo y también dificultades”, expresó la rectora al comenzar su mensaje ante un auditorio colmado.
Rodríguez Saá dirigió especialmente sus palabras a quienes iniciaron su camino universitario en 2026. “Queridas y queridos estudiantes: están iniciando una de las etapas más lindas de sus vidas. El paso por la universidad queda guardado para siempre en la memoria: la primera clase, el primer examen, las amistades que se vuelven familia”, señaló.
La rectora también habló sobre los desafíos que implica la vida universitaria y alentó a los ingresantes a perseverar en el estudio. “Ser universitario no es tarea fácil. Implica muchas horas de estudio, dedicación y organización de la vida cotidiana. Pero quiero decirles algo con claridad: también se aprende a estudiar. Estudiar es como cualquier deporte, hay que entrenar”, afirmó.
Educación y futuro
Durante su discurso, Rodríguez Saá reflexionó sobre los cambios que atraviesa el mundo y el papel que debe cumplir la educación en ese contexto. “Vivimos en un mundo que cambia muy rápido. Muchas veces es difícil imaginar cómo será el futuro. Pero hay una certeza que se repite a lo largo de la historia: la importancia de estudiar”, sostuvo.
En ese marco, también se refirió al impacto de la inteligencia artificial en la educación y el trabajo. “Bien utilizada, la inteligencia artificial puede democratizar el conocimiento y personalizar la educación. Pero mal utilizada puede reproducir desigualdades, generar sesgos o afectar derechos. Por eso nuestra universidad la piensa también como un desafío ético”, remarcó.
Un año simbólico para la educación
La rectora destacó además que 2026 fue declarado Año de la Educación en San Luis, al cumplirse dos siglos de la fundación de la primera escuela pública del país en San Francisco del Monte de Oro, donde enseñó Domingo Faustino Sarmiento.
“San Luis tiene una historia educativa de la que debemos sentirnos orgullosos, hayamos nacido aquí o hayamos elegido venir a estudiar. Muchas maestras puntanas recorrieron el país alfabetizando comunidades enteras”, señaló.
En ese sentido, recordó también el proceso histórico que llevó a la creación de la universidad en la Villa de Merlo. “Hubo un tiempo en que no existía este edificio, no teníamos aulas, ni equipos, ni bibliotecas: existía el proyecto. Compramos los primeros pupitres y comenzamos a construir la universidad desde cero. Ese edificio que hoy habitamos no es solo ladrillo: es decisión, organización, esfuerzo y comunidad”, afirmó.
Una universidad vinculada al territorio
Rodríguez Saá destacó que, en una década, la UNLC se consolidó como un actor científico y cultural en la región. Entre los trabajos realizados mencionó investigaciones sobre el riesgo hídrico del arroyo El Molino junto a San Luis Agua, diagnósticos para el ordenamiento territorial en Cortaderas y proyectos vinculados a la prevención de incendios forestales.
En este último punto, subrayó que la universidad fue seleccionada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para desarrollar el Plan de Prevención de Incendios Forestales para el oeste de San Luis y las sierras centrales.
“En apenas diez años demostramos que una institución joven puede ser científica, artística, comprometida con su territorio y con su gente”, afirmó.
El contexto de las universidades públicas
El acto también incluyó reflexiones sobre la situación actual del sistema universitario. El profesor Gustavo Romero advirtió sobre el impacto del recorte presupuestario en las universidades nacionales. “Hoy las universidades están sufriendo una reducción significativa del presupuesto académico que pone en riesgo su funcionamiento”, señaló.
Por su parte, Carmela Burgarella destacó el rol de la educación pública como herramienta de transformación social y también hizo referencia al Día Internacional de la Mujer, celebrado el día anterior. “Es importante seguir construyendo espacios académicos y científicos cada vez más igualitarios. Es un orgullo formar parte de una universidad conducida por mujeres comprometidas con una institución más justa”, expresó.
Un cierre con música
La jornada concluyó con un momento artístico a cargo de la banda punk rock local Chingones, que interpretó tres canciones de su tercer disco con letras basadas en poemas del escritor puntano Antonio Esteban Agüero.
Durante la presentación, “Dromo”- la voz principal del grupo musical- sintetizó el espíritu de la jornada con una frase que fue celebrada por el público: “Aguante la universidad pública. Cuídenla, que es de ustedes”.