2026-02-22

Un libro y un espejo de la época

Juan Pablo Meneses y el postfútbol: cuando el juego colectivo se volvió una experiencia individual

En su nuevo libro Postfútbol, el escritor y cronista chileno Juan Pablo Meneses propone una mirada crítica sobre el fútbol contemporáneo, atravesado por el mercado, la tecnología y el consumo.

En una entrevista publicada por el diario Tiempo Argentino, Juan Pablo Meneses reflexiona sobre la transformación profunda del fútbol en el siglo XXI y plantea que el deporte dejó de ser un juego esencialmente colectivo para convertirse en una práctica individual, moldeada por las lógicas del mercado global y la cultura digital.

Criado en un barrio de Santiago de Chile donde la calle era cancha y el potrero escuela, Meneses no escribe desde la nostalgia ingenua ni desde el rechazo absoluto. Al contrario: entiende que el fútbol actual es una consecuencia directa del mundo que habitamos. Pantallas, algoritmos, métricas, redes sociales, sponsors y apuestas atraviesan hoy al deporte con la misma fuerza que atraviesan la vida cotidiana. El “postfútbol”, sostiene, no es solo un negocio: es una nueva cultura.

En este nuevo escenario, los hinchas ya no siguen equipos sino jugadores; celebran transferencias más que goles y consumen camisetas como objetos de moda efímera. Los clubes se parecen cada vez más a marcas globales y los estadios a escenografías donde el público actúa como parte del show. El Mundial 2026, anticipa Meneses, será el primero completamente atravesado por esta lógica: múltiples sedes, horarios fragmentados, entradas inaccesibles y una experiencia pensada más para la televisión y el streaming que para la cancha.

La tecnología ocupa un rol central. El VAR, la inteligencia artificial aplicada al entrenamiento, las métricas de rendimiento y hasta las cámaras en los árbitros forman parte de un fútbol vigilado, explicado y permanentemente puesto en duda. Los goles ya no se gritan: se esperan, se revisan, se validan. La autoridad arbitral se diluye y el juego se vuelve cada vez más mecánico y uniforme.

Meneses también advierte sobre el avance de las apuestas, los tokens y la financiarización extrema del deporte, donde los jugadores son activos y los hinchas, clientes. En ese contexto, las sociedades anónimas, los fondos de inversión y los representantes concentran poder, redefiniendo las reglas del juego y debilitando los procesos formativos. El fútbol, como la economía global, se mueve más por especulación que por certezas.

Sin embargo, el autor evita el tono apocalíptico. Reconoce que el postfútbol también tiene una adrenalina propia, una intensidad que seduce, especialmente a las nuevas generaciones. Su libro no es solo un lamento por lo perdido, sino un intento por comprender qué nos dice el fútbol sobre el mundo que estamos construyendo.

“El fútbol ha muerto. Viva el postfútbol”, sentencia Meneses. No como celebración ni como epitafio, sino como diagnóstico de época. Porque, al final, el fútbol sigue siendo —aunque deformado— una extensión de la vida misma.

(Nota basada en una entrevista publicada originalmente por el diario Tiempo Argentino.)

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