Ordenamiento territorial en Merlo
“No necesitamos eslóganes de campaña”: Lucía Miranda marcó contradicciones sobre las sierras y el discurso del oficialismo
La consigna “Las sierras no se tocan”, convertida en bandera política reciente en Merlo por el oficialismo local, entró en zona de controversia después del duro posicionamiento de la concejal justicialista Lucía Miranda, quien cuestionó lo que considera un marcado contraste entre el discurso ambiental del oficialismo y las decisiones normativas impulsadas en los últimos años.
“Las Sierras de los Comechingones ya tiene protección legal desde hace décadas. No es un logro nuevo ni un eslogan de campaña”, sostuvo la edil, al recordar que el Parque Presidente Perón está protegido por ley desde 1953 y que esa cobertura se amplió en 2011 con una zona de amortiguación. A ese marco se suman, remarcó, la Ley Nacional y Provincial de Bosques Nativos, que establecen restricciones claras sobre el uso del suelo serrano.
Para Miranda, el problema no pasa por la falta de normas sino por la coherencia política. “Adjudicarse la defensa de la sierra mientras en la práctica se ignoran esos marcos legales es, como mínimo, faltar a la verdad”, afirmó.
Uno de los puntos que encendió la polémica es el Plan de Ordenamiento Territorial Merlo 2050, elaborado por el Ejecutivo municipal con el asesoramiento de una consultora de Córdoba. Según el cuadro de edificabilidad incluido en ese plan, se permite construir hasta nueve metros de altura —tres plantas— en áreas de reserva natural por encima de la cota 1000.
La concejal fue tajante: “Un código urbanístico que habla de preservar la sierra, pero permite edificios de tres pisos en la reserva natural no protege nada. Lo que hace es legalizar el avance inmobiliario en el pie de monte”. Para la edil, esa decisión contradice directamente la narrativa ambiental que hoy se intenta instalar.
Miranda también reflotó un antecedente político que todavía genera ruido. Recordó que en diciembre de 2024 el entonces intendente electo —hoy ministro de Turismo— envió al Concejo Deliberante un proyecto para modificar zonas de máxima protección ambiental (T4) y pasarlas a categorías residenciales (T3). “Ahí las sierras sí se podían tocar. Ahora se presentan como sus defensores. Es una contradicción evidente”, lanzó.
A ese episodio se suma el controvertido desmonte denunciado en febrero de 2025 dentro del área del Parque Presidente Perón, situación que vecinos, ambientalistas y concejales opositores cuestionaron públicamente. “Hasta hoy no hay una explicación clara sobre lo ocurrido. Eso también genera desconfianza”, agregó.
Desde su mirada, la discusión no debería centrarse en consignas sino en decisiones concretas. “No necesitamos frases de campaña. Necesitamos que el Ejecutivo cumpla las leyes existentes y que el Código Urbanístico sea coherente con la protección ambiental”, sostuvo. En ese sentido, propuso reducir a cero la altura permitida en zonas de reserva y mantener las áreas T4 como verdaderamente intangibles.