2026-02-11

Fe y tragedia en Traslasierra

Una promesa que quedó en el camino: la despedida a Matías Prinotti, el ciclista que pedaleaba por la salud de su madre

Tenía 40 años y cada martes emprendía el mismo viaje hacia Cura Brochero como un acto de fe. Este martes, en Las Tapias, un automóvil lo atropelló y truncó una historia marcada por el amor, el sacrificio y la devoción familiar.

La ruta que tantas veces recorrió con convicción y esperanza fue, esta vez, el escenario de la tragedia. Matías Prinotti, vecino de Villa Dolores, murió el martes por la mañana tras ser atropellado por un automóvil cuando circulaba en bicicleta a la altura del barrio 22 Viviendas, en la localidad de Las Tapias, en Traslasierra.

Pero el viaje que emprendía no era uno más. Como cada martes, Matías se dirigía hacia Villa Cura Brochero para cumplir una promesa: rezar por la salud de su madre, quien atraviesa una enfermedad delicada. Ese ritual semanal era su manera de sostener la fe y transformar la preocupación en movimiento, en esfuerzo, en kilómetros pedaleados con un propósito profundo.

Tenía 40 años y era un apasionado de la bicicleta. Quienes lo conocían lo recuerdan siempre arriba de una. Empezó con bicicletas de ruta, probó el mountain bike, pero siempre regresaba al asfalto, a esa línea infinita que parecía calzar con su carácter perseverante. La bicicleta no era solo un deporte: era su cable a tierra, su refugio y su forma de compromiso consigo mismo y con los suyos.

La historia de Matías estaba atravesada por el sacrificio familiar. Años atrás había perdido a su padre y, junto a su hermano, tomó una decisión difícil: cerrar el bar que atendían para dedicarse de lleno al cuidado de su madre. Desde entonces, la familia se reorganizó alrededor de esa prioridad. En ese contexto, cada pedaleo hacia Brochero era también una forma de sostener la esperanza.

El martes, esa travesía se vio interrumpida de manera brutal. Un Volkswagen Gol Trend lo embistió y se dio a la fuga. El impacto fue fatal: Matías murió en el acto. Horas más tarde, el vehículo fue localizado y su conductor quedó a disposición de la Justicia.

La noticia generó conmoción en Las Tapias y en Villa Dolores, donde Matías era conocido y querido. Su muerte no solo enluta a una familia que ya había atravesado pérdidas profundas, sino que deja una imagen imposible de borrar: la de un hombre que pedaleaba por amor, por fe y por su madre.

En la ruta quedó una bicicleta detenida. En la memoria de quienes lo conocieron, en cambio, seguirá rodando la historia de un hombre que convirtió cada martes en una promesa cumplida. Hasta el último viaje.

(Fuente: El Doce TV//Redacción)

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