Tensión en el Concejo Deliberante
El oficialismo busca contener el costo político tras el revés por la Ordenanza 917
Los ecos de la última Banca Ciudadana y de la sesión ordinaria posterior —levantada a pedido del oficialismo— todavía resuenan en los pasillos del Concejo Deliberante de Villa de Merlo. El bloque oficialista sufrió un duro revés político tras la exposición de los vecinos que cuestionaron la Ordenanza 917, norma que excluye la participación ciudadana en temas de impacto ambiental, un asunto de alta sensibilidad en la sociedad merlina.
Las intervenciones vecinales se apoyaron en documentación sólida que dejó al descubierto las falencias formales y de contenido de la ordenanza. Los asistentes reclamaron su suspensión inmediata, algo que el oficialismo no está dispuesto a conceder. Por eso, ahora —mediante la “reglamentación” de la norma— el propio oficialismo le pide al secretario de Ambiente, Francisco Leiva, que avance en ese sentido “incluyendo y asegurando la participación ciudadana”.
Leiva es señalado por algunos integrantes del Ejecutivo como responsable del desaguisado político, por haber impulsado la modificación de la ordenanza presentada en junio pasado durante la llamada sesión verde, un espacio legislativo destinado a promover iniciativas ambientales. La paradoja es que la nueva redacción avanza en dirección contraria: impide a los vecinos actuar como auditores de los proyectos que requieren estudios de impacto ambiental.
Tras el traspié, la comisión de Planeamiento Urbano y Ambiente se reunió este lunes para pedir que se acelere la reglamentación de la Ordenanza 917, incorporando los mecanismos de participación ciudadana. Así, el oficialismo intenta salir del atolladero en el que se metió.
Mientras tanto, algunos ediles oficialistas reprocharon a los concejales de la oposición haber alentado la concurrencia de vecinos a la última sesión, muchos de ellos críticos hacia el bloque de gobierno. El reclamo sorprende: en otros mandatos, cuando el Concejo funcionaba en un edificio más pequeño —pero más abierto y participativo—, los mismos dirigentes que hoy se quejan promovían bancas ciudadanas sobre tasas, sueldos y cuestiones ambientales, con el objetivo de acorralar al entonces Ejecutivo. En aquel recinto, el presidente y los concejales soportaron debates más ásperos que los del jueves pasado y aun así mantuvieron la sesión.